750 mil portugueses están sin médico de familia

750 mil portugueses están sin médico de familia

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A pesar del déficit, los lusodescendientes formados en Venezuela enfrentan dificultades para formar parte del Sistema Nacional de Salud

Delia Meneses

En los últimos seis años más de una centena de médicos lusodescendentes, formados en Venezuela, han tocado la puerta en Portugal para intentar trabajar en su Sistema Nacional de Salud. Algunos son especialistas, profesores e investigadores con reconocimiento internacional, que hicieron cursos de formación en países como Estados Unidos o Alemania.

Todos se han enfrentado a un proceso largo y engorroso para validar su grado académico en Portugal, por lo que la mayoría desiste y prueba suerte en España donde es más sencillo homologar su diploma. Así lo hizo el neumonólogo Antonio Rodrígues Quintal, un especialista con más de 32 años de ejercicio en la medicina, que ahora está en Canarias. O las cirujanas Cristina da Silva y Cristina de Cámara, ambas en España.

El reciente decreto 66/2018, de la Dirección de Enseñanza Superior de Portugal, alimenta esperanzas en torno al proceso de reconocimiento que parece ser más corto y menos exigente, pero todavía es muy prematuro afirmar que el mismo facilitará el camino a los médicos lusovenezolanos.

En medio de este escenario está el Sistema Nacional de Salud portugués, que exhibe cada vez más costuras. Vive un momento que algunos catalogan de pronóstico reservado, marcado por un déficit de médicos que ha ido en aumento. Los profesionales de la medicina formados en Portugal, cada vez más, centran sus aspiraciones fuera de las fronteras de su país. Buscan mejores sueldos y también nuevos retos profesionales pues alegan que el sistema de salud luso es muy restrictivo y acaba por encasillarlos.

Esto explica que desde comienzos del año 2019 haya aumentado el porcentaje de portugueses sin médico de familia. A finales de 2018 el número rondaba las 690 mil personas. Pero en mayo de 2019 la cifra aumentó a 750 mil, según cálculos del Ministerio de Salud, publicados por la prensa nacional. Esto significa que, en lo que va de año, aumentó en 60 mil el número de usuarios que se encuentran sin en el llamado médico de familia, una figura de atención primaria.

Sin embargo, el Gobierno luso promete revertir este déficit antes de finalizar su actual mandato recurriendo a la contratación de jóvenes médicos, de médicos reformados y abriendo más unidades de salud familiar.

Una de las estrategias pasa por contratar más médicos jubilados (en este momento ya están en servicio 251). Y recientemente se abrió un concurso con el mayor contingente de siempre de médicos de familia: 398. Lisboa, Vale do Tejo y Algarve son las zonas con más carencias de galenos.

Otro síntoma que habla de la inestabilidad del sistema público de salud son los pedidos de certificados para ejercer en el extranjero, que volvieron a dispararse en 2018 y 2019. Este año, los presidentes de las secciones regionales del norte, del centro y del sur firmaron hasta ahora 386 certificados, el triple de 2018, cuando entregaron 130 en el mismo período.

Uno de los destinos más apetecibles es Francia donde hay médicos y enfermeros portugueses ganando tres veces más que en Portugal y trabajando menos, en hospitales con mejores condiciones. En 2018, fueron solicitados a la Orden de los Médicos 555 certificados para emigrar. En 2019, ya van 386.

Se van a Reino Unido, Alemania, Suiza, Dinamarca, Holanda, Polonia, República Checa, Bélgica, Irlanda, Luxemburgo. Incluso ya hay quienes escogen Angola, Swazilandia, Macau y hasta Emiratos Árabes Unidos y Arábia Saudita. A la lista también se unen Australia, Canadá y EEUU. Muchos emigran para formarse en la especialidad que les gusta, para tener las condiciones que siempre desearon además de poner en práctica sus competencias técnicas.

Alexandre Valentim Lourenço, presidente de la sección del sur de la Orden, dice que estos números reflejan la tendencia propia de un mercado de trabajo abierto. «Hay médicos saliendo, pero los hay de otros países que están llegando. La cuestión es que los médicos portugeses tuvieron una formación excelente y los que están llegando, provenientes del este de Europa, de Brasil y de otros países, no tienen las mismas cualidades», declaró al DN Lisboa.

A las autoridades del Colegio de Médicos les preocupa el desánimo y la desmotivación de los médicos portugueses recién graduados, que ni siquiera ven como una posibilidad hacer sus estudios de posgrado en su país de origen. Tampoco quieren trabajar en el Servicio Nacional de Salud por los bajos sueldos y por la ausencia de proyectos profesionales que constituyan un reto para ellos.

La mayoría de los que solicitan salir no tienen una especialidad, pero ya hay muchas solicitudes de anestesiólogos, cirujanos cardiotorácicos, internistas, ginecólogos obstetras, etc.

50 médicos para Madeira

En la Región Autónoma de Madeira, actualmente, hay 148 médicos de familia distribuidos por un total de 47 centros de salud de la isla. Pero la tasa no abarca a todos los usuarios pues solo 29 centros tienen cobertura del 100%  de la población.

La cobertura regional pasó de 58% en 2015 a 70% en 2019. Pero el reto es contratar 50 nuevos galenos para cubrir toda la demanda. Tanto en Funchal como en los diferentes municipios de la isla, la principal queja de los portugueses y lusovenezolanos que ingresan al sistema de salud de Madeira es la demora en la asignación de un médico de familia.

Actualmente hay ocho escuelas de medicina en Portugal que reciben casi 1800 estudiantes por año. La mayoría de los cursos de medicina se encuentran entre aquellos con el promedio  de acceso más elevado de la educación superior, aunque en los últimos años han perdido protagonismo en esta lista.

El ministro de Ciencia y Enseñanza Superior, Manuel Heitor, piensa que tiene sentido un aumento en el número de cupos de la escuela de Medicina. A su juicio, tal como ha venido ocurriendo en general en las universidades lusas, el área de Medicina «debe hacer de Portugal un centro atractivo para capacitar a estudiantes de todo el mundo».

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