Academia da Espetada de Maracay se reinventa para continuar su labor social

Este grupo acompaña de cerca a los abuelos del Geriátrico Luso Venezolano compartiendo con ellos meriendas y platos típicos de la gastronomía portuguesa

0
508

Delia Meneses

Las amigas de la Academia da Espetada Mãe de Maracay tratan de vivir su lema aun en medio de las dificultades. «Siempre existe una amiga trayendo cariño en sus manos», dice la frase que las motiva a estar atentas a las necesidades de las personas más vulnerables de la comunidad. En este momento esas personas son los 43 abuelos que hacen vida en el Geriátrico Luso Venezolano de Maracay, una institución que se ha visto afectada por la merma de recursos y sobre todo por la falta de personal calificado, pues muchos han emigrado.

Son entre 25 y 30 las amigas de la Espetada que se organizan para acudir al ancianato cada quince días y cocinar a los abuelos platos de la gastronomía portuguesa. En ocasiones les preparan meriendas o desayunos y dentro de poco van a iniciar un proceso de acompañamiento que incluye la realización de dinámicas y bailoterapia para la tercera edad. Dentro de los planes también está arrancar un programa de lecturas relacionadas con la historia de Portugal, seguidas de una especie de tertulia o conversatorio sobre el tema.

«Nos mantenemos creando pues esa es la manera de sortear las dificultades y no decaer. Buscamos la forma de apoyar a la comunidad desde un esquema diferente: recolectando algunos alimentos (el llamado kilo de amor) que se entregan a familias necesitadas y dando atención, cariño y parte de nuestro tiempo a los abuelos del Geriátrico», comenta Ana María de Abreu, presidenta de la Academia de la Espetada de Maracay. Antes también reunían medicinas pero ahora agradecen el apoyo del Gobierno Portugués que envía algunos medicamentos, aunque no todos los que requiere la comunidad.

«Las personas se dirigen a la Casa Portuguesa del Estado Aragua y allí hacen la solicitud, solo deben presentar su cartão de cidadão y, en caso de tenerlo, el informe médico y el récipe. Si no lo tienen, en el consultorio del club se les hace una evaluación», explica De Abreu, quien también es conselheira suplente.

Hace unos dos años que las divertidas tertulias dejaron de hacerse principalmente por dos motivos: la inseguridad y las dificultades económicas. En estas cenas temáticas mensuales donde el plato principal era la espetada se reunían fondos para el ancianato de Maracay y para otras obras sociales. Para mantener la comunicación y la amistad, estas mujeres comenzaron a reunirse en tardes de te, bingo o karaoke. Fue una manera de reducir los costos.

«La de las tertulias fue una etapa maravillosa porque, además, hacíamos dinámicas de integración y para empoderar a las mujeres. Cuando la situación nos lo permita, las retomaremos», explica De Abreu, quien añade que en Aragua la inflación se siente más que en la capital del país, además de las fallas en los servicios públicos como la luz y las comunicaciones.

 A pesar de esto las amigas de la Espetada se mantienen esperanzadas y creativas. De Abreu ya tiene un mente un nuevo proyecto que divulgará en breve pues aún faltan algunos detalles. «Lo que ya hicimos en un regalo que la vida nos dio la oportunidad de hacer, pero lo más hermoso es lo que está por venir», asegura.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here