El Aeropuerto de Funchal y sus 51 años de historia

El Aeropuerto de Funchal y sus 51 años de historia

Cuando Américo Tomaz inauguró el Aeropuerto de Funchal, el 8 de julio de 1964, los grandes viajes aun se hacían en barco, los más valientes tomaban el hidroavión cuando tenían prisa de llegar o venir de Lisboa. Los otros iban por mar, en los muchos navíos que enlazaban a Madeira con el mundo. Todos sintieron, en aquel día de la ceremonia de hace 50 años, que se abría una nueva era con el aeropuerto y las conexiones aéreas.

La inversión de 180 mil contos  (900 mil euros) que el entonces presidente de la República abrió con una parada en una conexión aérea entre Lisboa y Mozambique- en el momento que aún era una colonia portuguesa-cambiaría a los madeirenses, isleños en el medio del Atlántico, acostumbrados a viajes de días en el Santa María, en el Veracruz, en el Santa María, en el Príncipe Perfeito y en el  Infante.

Los barcos era parte de la vida de Madeira que, cuando una persona emigraba, era costumbre decir que había embarcado. Antes del aeropuerto no había emigrantes, pero sí personas que estaban embarcadas en Venezuela, en África del Sur, en Brasil, en Argentina, en América y en todos los países donde había comunidades madeirenses. Y esas personas solo regresaban en barco, hasta las cartas que mandaban para la familia venían en barco y demoraban en llegar.

foto-1_454x332El Aeropuerto de Funchal, que quedó también conocido como Aeropuerto de Santa Catarina, iba a cambiar todo, incluso que de principio tuviese un modesto hangar y una pista de 1600 metros. Con los aviones y las conexiones aéreas, vinieron más turistas y, después del 25 de abril, los madeirenses descubrían Canarias, destino vacacional que ganó mucha fama con los aviones de Binter. El mundo estaba más cerca, inclusive para quien no tenía dinero para viajes y vacaciones.

En los paseos de vuelta a la isla, en los años 70, todos paraban en el aeropuerto para ver levantar y aterrizar los aviones. La baranda, donde las familias esperaban, eran muy buscadas, el restaurante también y las escaleras eléctricas, las únicas en toda Madeira, tenían mucho éxito. La pista era corta y los acontecimientos acabarían por mostrar que era también peligrosa. El 19 de noviembre de 1977, en una noche de lluvia, un Boeing de la TAP se  estrelló. En el accidente hubo 131 muertos.

El informe del accidente concluyó que el tamaño de la pista fue determinante y, en 1986, fue ampliada a 1800 metros. El margen de seguridad estaba garantizado, pero la gran obra estaba llegando. Implantada en columnas, la nueva pista con 2781 metros fue inaugurada el 15 de septiembre del año 2000 por Jorge Sampaio. El nuevo hangar entraría en funcionamiento dos años más tarde.

Con un costo de 500 millones de euros, el nuevo aeropuerto y ahora una infraestructura que se extiende por dos municipios, Santa Cruz y Machico, con capacidad para recibir 3,5 millones de pasajeros por año. En el primer año de funcionamiento, en 1964, pasaron por Santa Catarina 69 mil pasajeros, el año pasado, el número llegó a los 2,3 millones. De hecho, muchas cosas cambiaron desde que el Super-Constellation con Américo Tomaz  a bordo aterrizó en el Aeropuerto de Funchal, era así que llamaba el 8 de julio de 1964.

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