Álvaro Clement y su legado en la moda

Álvaro Clement y su legado en la moda

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El portugués pasó a la historia por vestir a grandes personalidades de Venezuela y del mundo

Oscar Sayago

En la década de los 50, el auge que tenía Venezuela era exorbitante, tanto así, que se convirtió en el segundo país con el mayor número de inmigrantes, entre ellos italianos, portugueses, españoles, holandeses, alemanes, colombianos, entre otros. Se estima que para esa década, Venezuela albergaba alrededor de 150.659 inmigrantes de diferentes nacionalidades, el cual los portugueses eran la tercera mayor diáspora en el país rondando los 20.541 ciudadanos.

Entre toda esta diáspora de portugueses, hubo grandes pensadores y emprendedores que impulsaron la economía venezolana, pero entre ellos destaca uno por su destreza, habilidad e ingenio, este fue el diseñador Alvaro Clement Da Luz. Este portugués fue una de las personalidades más reconocidas de Venezuela; siendo hijo de un zapatero, el luso viajó a la ciudad de Caracas cuando tenía apenas 25 años de edad, y dejó atrás un vasto legado en Portugal.

Una vez que Clement estaba establecido en Venezuela, buscó rápidamente un lugar donde pudiera afinar sus habilidades como diseñador, y por cuestiones de la vida se topó con la sastrería de Miguel Morreo, una de las más conocidas y aclamadas de Caracas. Tiempo más adelante, el joven luso pudo empezar a laborar en 1956.

Se puede decir que la sastrería de Morreo se encontraba en un lugar muy acogedor, ya que se ubicaba entre las esquinas de Gradillas y San Jacinto. En sus alrededores se paseaban grandes personalidades del momento, que lo único que anhelaban era un traje a la medida hecho por estos maestros de la costura.

En su momento, Rómulo Betancourt había ordenado un par de trajes de esta sastrería, para aquel entonces el dinero no parecía un problema, pero para la desgracia del ex-presidente, se tuvo que aislar en la embajada de Colombia por razones políticas.

Años más tarde vuelve a sonar el nombre de Betancourt, y para la dicha de Clement, posiblemente la reaparición del antiguo ex-presidente fue lo que lo llevó a la gloria. Esto se debe principalmente a que en 1958 Betancourt vuelve a Venezuela, específicamente a la sastrería de Marrero para ordenar una nueva orden de trajes y, el único que estaba disponible para tomarle las medidas era nada más ni nada menos que Clement.

Experimentando con un nuevo proyecto

Luego del rotundo éxito que tuvo el joven lusitano con Betancourt, éste tomó la decisión de independizarse y buscar una nueva tienda donde pudiera relucir sus propias creaciones. El lugar tenía que ser perfecto, y que sitio más especial que en Chacaíto, una de las zonas más transitadas en Caracas.

Como cualquier otro negocio que está empezando a surgir, la tienda no tenía una clientela muy frecuente, pero una vez que se hizo público que Álvaro Clement era el sastre de Rómulo Betancourt, su negocio se alzó por las nubes. Toda clase de persona esperaba afuera de su local para poder adquirir uno de sus trajes, entre los clientes más pintorescos estaban: Raúl Leoni, Gonzalo Barrios, Diego Cisneros, Raymond Smith, Octavio Lepaje, entre otros.

El auge de la tienda de Clement fue creciendo con el paso del tiempo, inclusive tuvo la oportunidad de vestir a grandes personalidades de otros países. Entre algunos de los clientes extranjeros del lusitano estaban: Mario Moreno Cantinflas; Raúl Amundaray; Carlos Delfino; Enrique Machado Zuloaga; Ernesto Oteyza; Miguel Otero Silva; Otto Atencio; Oscar Agüero; Luis Teófilo Núñez; Santiago Blanco, entre otros.

Una legado que sigue latente 

Luego de varios años de trabajo, Álvaro Clement decidió volver a su tierra natal y pasar la batuta del negocio a su hijo, Marlon Clement, que se encargó de la famosa sastrería de su padre y de la Boutique Clement.

Al igual que su padre, Marlon era un diseñador de modas, padre de tres niñas y atendía todos los negocios de su padre, inclusive el restaurante la Veranda, en las Mercedes. Lamentablemente, Marlon fue encontrado muerto el jueves 14 de noviembre de 2013 de un traumatismo cervical en su residencia ubicada en la Calle la Cinta de las Mercedes, donde también residió Álvaro Clement, Marlon tenía 48 años de edad, ahora su hermana Yvanova Clement se encarga de los negocios de la familia.

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