Santos Silva: «Venezuela ha sido la principal preocupación de la política exterior...

Santos Silva: «Venezuela ha sido la principal preocupación de la política exterior portuguesa»

0 4024

Sus padres son madeirenses, específicamente de Campanario

El Partido Socialista (PS) sorprendió a todos al presentar al Ministro de Negocios Extranjeros como cabeza de lista en la circunscripción electoral de Fuera de Europa para las venideras elecciones legislativas del 6 de octubre.La elección de Augusto Santos Silva, de 63 años, una figura prominente en el Partido Socialista y el Gobierno, que generalmente competía en el círculo de Porto, de donde es nativo, es vista como una apuesta de los socialistas para ganarle al PSD una de las dos curules en disputa en el mencionado circuito.

En el círculo electoral fuera de Europa, el PS no ha elegido diputados desde las legislaturas de 1999, generalmente perdiendo por amplio margen ante el PSD y sus coaliciones. En las legislativas de 2015, el PS sólo alcanzó ser la tercera fuerza política más votada en este círculo (10.83%), quedando detrás de Nós Cidadãos (17.90%) y los vencedores, la coalición PSD / CDS-PP (48.46%).

La candidatura de Augusto Santos Silva refleja la importancia que los socialistas otorgan a los problemas de la diáspora: como ministro de Asuntos Exteriores, tuvo un papel destacado en el apoyo a las comunidades portuguesas de todo el mundo. El gobierno actual, entre otras medidas de gran impacto, logró el registro electoral automático, aumentando los derechos de participación de los portugueses en todo el mundo.

Santos Silva, número dos del Gobierno de António Costa y nacido en Porto el 20 de agosto de 1956, se graduó en Historia, tiene un doctorado en Sociología y es profesor universitario. Entre los diversos cargos políticos asumidos destacan:  Ministro de Educación (2000-2001), Ministro de Cultura (2001-2002), Ministro de Asuntos Parlamentarios (2005-2009), Ministro de Defensa Nacional (2009-2011) y Diputado a la Asamblea de la República (varias ocasiones).

Se graduó en Historia por la Facultad de Letras de la Universidad de Porto en 1978 y se doctoró en Sociología por el Instituto Universitario de Lisboa en 1992. Fue profesor de secundaria hasta que fue admitido como asistente en la Facultad de Economía de la Universidad de Porto en 1981. Actualmente es profesor titular en esta Facultad, donde se desempeñó como presidente del Consejo Científico y Pro-Rector.

Junto a la actividad académica, formó parte del Consejo Nacional de Educación (1996-1999) y de la Comisión del Libro Blanco sobre Seguridad Social (1996-1998); representó a Portugal en el Proyecto de Educación para la Ciudadanía Democrática del Consejo de Europa (1997-1999); fue miembro de la Junta Directiva de la Fundación José Fontana (2002-2005), vinculada al Partido Socialista.

Ha publicado varios libros y ha colaborado regularmente en la prensa, firmando crónicas en la Página Cultural de Jornal de Notícias (1978-1986); en el Público (1992-1999 y 2002-2005); y fue comentarista en el programa de televisión Política Mesmo, en TVI 24 (2012-2015).

Despertó a la política en la adolescencia, integrando grupos políticos. En 1976 apoyó la candidatura de Otelo Saraiva de Carvalho como Presidente de la República, y en 1980 la candidatura presidencial de António Ramalho Eanes. Luego se acercó al Movimiento de Izquierda Socialista, que, en Porto, dio la bienvenida a figuras como Alberto Martins, Arnaldo Fleming y Jorge Strecht Ribeiro. Así comenzó su acercamiento al PS, partido del cual es miembro desde 1990.

Además de desempeñarse como diputado a la Asamblea de la República, Santos Silva desarrollaría un amplio currículo gubernamental: fue Secretario de Estado de Administración Educativa (1999-2000), Ministro de Educación (2000-2001) y Ministro de Cultura (2001-2002), durante los gobiernos de António Guterres; Ministro de Asuntos Parlamentarios (2005-2009) y Ministro de Defensa Nacional (2009-2011), durante el mandato de José Sócrates; y Ministro de Asuntos Exteriores, en el actual gobierno de António Costa.

A menos de una semana para las elecciones legislativas, Augusto Santos Silva quiere representar a la diáspora portuguesa, optando por una curul del círculo fuera de Europa. Su amplia experiencia gubernamental y sus conocimientos sobre la situación actual de los portugueses en el extranjero, lo colocan en una situación privilegiada para exponer las necesidades de los lusitanos y proponer soluciones. En una entrevista exclusiva con el CORREIO da Venezuela, el político socialista asegura que su objetivo es servir al país y luchar por mejorar los mecanismos de participación cívica y electoral de las comunidades en la vida pública portuguesa.

Después de asumir el cargo de Ministro de Negocios Extranjeros en 2015, ahora decide presentar su candidatura para diputado a la Asamblea de la República. ¿Qué lo llevó a tomar esta decisión?

Dos razones: homenajear a los compatriotas residentes en el extranjero y su contribución, tanto para Portugal como para las sociedades de acogida; y sacar la consecuencia lógica del hecho de haber convertido de la política para las comunidades en un eje central de mi actuación como Ministro de Negocios Extranjeros. Nunca un ministro en funciones se había presentado como candidato para ninguno de los círculos de emigración. Pues lo hago yo, y con mucho honor.

La política es un juego de poder y en los tiempos actuales prácticamente se ha convertido en una guerra entre las diferentes fuerzas. ¿Por qué decide seguir haciendo política en el Portugal hoy?

Yo hago una política para servir a mi país, defendiendo y aplicando las ideas que comparto.

¿Por qué decidió que su candidatura sea por el círculo fuera de Europa y no por el círculo nacional o europeo?

Porque quiero representar en el Parlamento a los miles de votantes que residen en América, África, Asia y Oceanía.

Su experiencia como ministro le permite tener una visión amplia de las necesidades y preocupaciones de los portugueses en el extranjero. En general, ¿cuáles son estas necesidades y preocupaciones hoy en día?

En primer lugar, las preocupaciones con las dificultades vividas en muchos países de acogida, por lo que es importante que sepan que siempre pueden contar con Portugal en situaciones de crisis, como se vio en el ciclón Irma, en las Antillas, en 2018 o con las inundaciones en el norte de Mozambique este verano. En segundo lugar, el derecho a ser atendido eficientemente en los servicios consulares, razón por la cual el gobierno del PS terminó con el cierre de las oficinas consulares y la reducción de personal, habiendo por el contrario contratado a más personal y abierto nuevas sedes. En tercer lugar, el deseo de mantener una conexión lo más estrecha posible con Portugal, razón de ser de los Diálogos con las Comunidades, los Gabinetes de Apoyo al Emigrante, el Gabinete de Apoyo al Inversionista de la Diáspora, los Espacios del Ciudadano, el Centro de Atención Consular y tantas otras iniciativas tomadas por el Gobierno del cual soy Ministro.

 ¿Y en el caso específico de la comunidad lusitana en Venezuela?

Hay dos preocupaciones fundamentales. Una es que la crisis política y social se resuelva por medios pacíficos. Portugal es parte del Grupo de Contacto Internacional para Venezuela, en cuyas reuniones siempre participo y entro en contacto con nuestros aliados más cercanos, la Unión Europea y los Estados Unidos, así como también con muchos países latinoamericanos y con todas las partes de Venezuela, para apoyar una transición política pacífica en este país. La segunda preocupación es el apoyo que necesitan los luso-venezolanos, ante la situación de extrema emergencia que están viviendo; apoyos que les hemos hecho llegar a través de medidas como el fortalecimiento de los medios consulares, el apoyo a las instituciones sociales y asociativas locales, la proporción de medicamentos y atención médica, la eliminación de cualquier tarifa consular, la facilitación de los procedimientos necesarios para el reconocimiento de documentos y títulos, etc.

¿Podría hacer un breve balance de toda su gestión al frente del Ministerio?

Para no hacer perder mucho tiempo a los lectores, me quedo con cinco grandes resultados: la elección de Antonio Guterres como Secretario General de las Naciones Unidas; la elección de Antonio Vitorino como director general de la Organización Internacional para las Migraciones; la elección de Mario Centeno como presidente del Eurogrupo; el aumento de las exportaciones portuguesas hasta representar 44% de nuestro PIB; el aumento en el número de profesores, estudiantes y escuelas en las que se enseña portugués en todo el mundo.

¿Cuál o cuáles situaciones atendidas por usted en el extranjero lo marcaron personalmente?

La visita a Caracas en enero de 2017, en la que pude ver con mis propios ojos no solo el deterioro de las condiciones de vida y el aumento de las dificultades sentidas por la comunidad luso-venezolana, sino también la enorme solidaridad que dicha comunidad estaba poniendo en práctica, en su interior y para toda la población venezolana.

Si fuera electo diputado, ¿cuáles serían sus principales propuestas para debatir en el parlamento?

Las propuestas indispensables para consolidar y mejorar los mecanismos de participación cívica y electoral de las comunidades en la vida pública portuguesa.

¿En qué áreas cree que debería avanzar la nueva Asamblea de la República?

En la evaluación cuidadosa de los efectos de ampliar el universo de electores y votantes en los círculos de emigración, y en la aplicación de la nueva Ley de Nacionalidad.

En los últimos años, ustedes realizó varios viajes a Venezuela. ¿Cómo define el trabajo realizado en este país?

Siempre digo, porque es cierto, que ha sido la principal preocupación de la política exterior portuguesa. A nivel de las comunidades, es suficiente señalar que el Secretario de Estado José Luís Carneiro ha visitado el país 7 veces. A nivel político-diplomático, basta ver la forma en que Portugal es visto por todos los interesados (el Gobierno y la Oposición de Venezuela, las instituciones religiosas y sociales venezolanas, la Unión Europea, el Grupo de Lima, los Estados Unidos, los países del Caribe) como un socio equilibrado y activo, siempre buscando una solución política, pacífica y democrática a la situación en Venezuela.

Portugal ha tomado varias medidas en relación a Venezuela, la comunidad portuguesa en el país latinoamericano y los portugueses y/o luso-descendientes que regresan a Portugal. ¿Podría hacer un balance en cada una de estas tres áreas?

Los más de 10 mil luso-venezolanos que han regresado a Portugal, ya sea a Madeira o a territorio continental, han sido bien acogidos e integrados. El Gobierno de la República y el Gobierno Regional de Madeira han hecho todo lo posible para garantizar el empleo, la educación, la salud, la vivienda y la protección social para estos compatriotas y sus familias. También hemos recibido muy bien a 4.000 ciudadanos venezolanos que han emigrado a nuestro país. Entre las medidas para apoyar a la comunidad portuguesa que vive en Venezuela estarían: la gratuidad de todos los actos consulares (una inversión hasta ahora de más de 13 millones de euros); dispensación de traducciones de documentos al español; dispensar y facilitar documentos para el reconocimiento de calificaciones y títulos; el fortalecimiento de los dos consulados generales y la realización de permanencias consulares; el aumento del apoyo social; el apoyo a asociaciones e instituciones locales de solidaridad; apoyo a la enseñanza de la lengua portuguesa; el refuerzo de funcionarios diplomáticos y consulares; la provisión de medicamentos y el apoyo para la repatriación de personas con graves necesidades de salud.

¿Cuál fue su impresión de la comunidad venezolana portuguesa?

Una comunidad profundamente arraigada, estimada por todos, con un papel insustituible en la economía y en la sociedad venezolana, con un gran querer y fuerza de voluntad, y que solo quiere que ese gran país se estabilice y regrese al camino del progreso y del desarrollo.

¿Cuál es el estado actual de las relaciones bilaterales entre Portugal y Venezuela?

Portugal tiene relaciones diplomáticas con Venezuela, que operan de acuerdo con la tradición bilateral y las leyes internacionales aplicables. La preocupación fundamental en estas relaciones es la seguridad y el bienestar de los portugueses residentes en Venezuela y sus descendientes. Respetamos a los órganos del Estado y a la administración y mantenemos puntos de contacto abiertos con todos. Apoyamos el esfuerzo de la Asamblea Nacional por una transición política pacífica e incentivamos todas las ocasiones y plataformas para el diálogo interno, buscando una solución viable para la crisis.

¿Cuál es su mensaje para los electores?

Que voten. Voten a quien consideren los representa mejor. Naturalmente, espero que la votación premie el esfuerzo del Gobierno en el área de las comunidades, con un voto al PS.

Editor - Jefe de Redacción / Periodista sferreira@correiodevenezuela.com Egresado de la Universidad Católica Andrés Bello como Licenciado en Comunicación Social, mención periodismo, con mención honorífica Cum Laude. Inició su formación profesional como redactor de las publicaciones digitales “Factum” y “Business & Management”, además de ser colaborador para la revista “Bowling al día” y el diario El Nacional. Forma parte del equipo del CORREIO da Venezuela desde el año 2009, desempeñándose como periodista, editor, jefe de redacción y coordinador general. El trabajo en nuestro medio lo ha alternado con cursos en Community Management, lo que le ha permitido llevar las cuentas de diferentes empresas. En el año 2012 debutó como diseñador de joyas con su marca Pistacho's Accesorios y un año más tarde creó la Fundación Manos de Esperanza, en pro de la lucha contra el cáncer infantil en Venezuela. En 2013 fungió como director de Comunicaciones del Premio Torbellino Flamenco. Actualmente, además de ser el Editor de nuestro medio y corresponsal del Diário de Notícias da Madeira, también funge como el encargado de las Comunicaciones Culturales de la Asociación Civil Centro Portugués.

No hay comentarios

Leave a Reply