Crecen oportunidades de empleo en la industria de los cruceros

Crecen oportunidades de empleo en la industria de los cruceros

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El Instituto Profesional de Transportes y Logística de Madeira certifica y forma a los interesados en embarcarse en este itinerario que incluye una intensa rutina de trabajo mientras viajas por el mundo

Delia Meneses

La industria de los navíos de cruceros crece cada año por lo que las oportunidades de empleo no faltan. La demanda del mercado supera al número de personas capacitadas para trabajar en los trasatlánticos, sobre todo en algunas áreas técnicas.

En Portugal continental, el turismo náutico de lujo genera un impacto económico de unos 57 euros por día, y este valor es relativamente mayor en Madeira, alrededor de 70 euros. En diez años, el número de turistas de cruceros aumentó en un 57%, según datos de la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA).

Recientemente, la marca Cunard vino a reclutar candidatos en la Región Autónoma que fueron evaluados a bordo del Queen Victoria. Lusovenezolanos como Fernando Fernandez, radicado en la isla hace un año, se mostraron interesados en incursionar en este mercado laboral que algunos tildan de emocionante por la posibilidad de viajar sin invertir nada y ganar dinero mientras navegas por los mares con un nuevo puerto que te espera en cada trayecto.

Pero no todo es un mar de rosas. Trabajar a bordo equivale, en la mayoría de los casos, a encarar jornadas laborales intensas de diez horas o más. Además, hay que lidiar con la nostalgia de estar lejos de la familia por un lapso que ronda los seis meses a un año.

Para muchos no deja de ser un desafío atractivo: una excelente forma de hacer y ahorrar dinero en un período corto de tiempo, pues los salarios son altos, entre 80% y 200% más de lo devengado en un empleo en tierra firme. Es una posibilidad de trabajar, viajar y ahorrar pues no hay salidas ni gastos. Un mesonero de segunda puede ganar 3.000 euros netos, mientras que en Portugal recibe unos 700 euros. Las propinas también son más jugosas a bordo que en tierra.

Sin embargo, nadie puede zarpar los mares por cuenta propia. Es necesario tener una certificación que, en la isla de Madeira, solo es otorgada por el Instituto Profesional de Transportes y Logística (IPTL). Raquel Patrocínio, coordinadora pedagógica de la institución, explica que es la única escuela en la Región certificada en términos profesionales para ofrecer lo que las personas necesitan para trabajar en el mar. «En lo que respecta a la oferta formativa nos fuimos ajustando a lo largo de los años a aquello que efectivamente el mercado necesita pero también a lo que las personas quieren».

Esta capacitación en el área marítima que ofrece el IPTL es una formación privada en la que los alumnos asumen la totalidad de los costos. Es un monto que puede rondar los 2 mil euros, entre la certificación profesional inicial hasta certificados específicos para determinadas funciones. «Ofrecemos la formación para que la persona obtenga la cédula marítima, lo equivalente a una carta de conducir, después se necesitan un conjunto de otras certificaciones asociadas para poder embarcar, ese paquete formativo ronda los 2 mil euros», explica Patrocínio.

«Lo que intentamos es que las personas comprendan el valor agregado de esta inversión. Si bien necesitan 2 mil euros para tener la licencia marítima, luego, al entrar al equipo de algun crucero van a ganar el doble o el triple y rápidamente tienen el retorno financiero de esa inversión inicial. Conozco varios casos de personas que ingresaron en un navío de crucero como mesoneros, trabajaron unos seis años y ganaron lo suficiente para abrir un restaurante o concretar otro proyecto».

Patrocínio agrega que la oferta es amplia pues todas las profesiones que existen en tierra también son necesarias en el crucero: esteticistas, peluqueros, pasteleros, cocineros, camareros, mesoneros, baristas, mayordomos, recepcionistas, guías de intérpretes, técnicos de deportes y entretenimiento, enfermeras, médicos, técnicos en informática. Un crucero es un hotel pero también una máquina por lo que necesita operadores y técnicos y son estas áreas donde hay más déficit.

«Actualmente en el IPTL  estamos formando personal en instalaciones eléctricas y en frío y climatización. En estas dos áreas solo no trabaja el que no quiere, pues el mercado necesita de estos técnicos. Todo el que se forma en estas ramas tiene empleo garantizado pues hay mucha demanda, al igual que en el área de mantenimiento hotelero. Casi mensualmente las empresas de navíos nos llaman para preguntar si tenemos jóvenes que quieran hacer pasantías, si tenemos técnicos para trabajar o personas que estén buscando empleo y que quieran ingresar en su equipo, son áreas muy solicitadas pero también son las que los jóvenes menos buscan pues no lucen tran atractivas».

La experiencia de Patrocínio le dice que si bien el sector de turismo de crucero tiene mucha salida en términos profesionales, es muy difícil convencer a los jóvenes y adultos de abandonar a la familia por un tiempo. Pero reconoce que es un área de muy fácil integración donde se puede tener éxito y ganar dinero más rápidamente que en otros trabajos. Claro que no es una profesión para toda la vida. «Cada vez es más frecuente que las personas realicen reorientaciones en su trayecto laboral, busquen mejoras y cosas nuevas».

Actualmente hay 35 alumnos en el IPTL en la formación marítima pero hay capacidad para muchos más. Las clases se imparten todos los días en horario poslaboral de 6:30 p.m. a 10:30 p.m. Para más información se puede acudir a la sede del instituto ubicado en Rua Nova Levada do Cavalo, Funchal o enviar un e-mail: iptl@grupopfi.com (www.iptl.pt).

Requisitos para la formación marítima en el IPTL

- No hay límietes de edad. En el instituto las edades de los estudiantes oscilan entre los 20 y los 60 años

- Aunque la mayoría de los que se deciden a trabajar en el mar son hombres, también hay mujeres que se aventuran

- No es obligatorio tener título de bachillerato

- Los interesados pueden optar por la formación así no tengan residencia, tan solo presentando su pasaporte. Por las aulas del IPTL han pasado angolanos y venezolanos.

- Para trabajar en un crucero es necesario estar bien física y mentalmente, saber inglés básico o avanzado dependiendo del oficio a desempeñar en el barco.

Foto: Raquel Patrocínio, coordinadora pedagógica del IPTL

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