Curiosidades sobre los azulejos portugueses

Curiosidades sobre los azulejos portugueses

0 169

El azulejo es una de las expresiones artísticas más llamativas y valiosas de la cultura portuguesa. En Portugal, desde hace unos 500 años, los azulejos son una singularidad como elemento decorativo y arquitectónico. La decoración de cerámica llegó a la Península Ibérica de la mano de los árabes, durante el siglo XIII, y con el tiempo se ha adaptado a la historia y las realidades de Portugal, retratando la vida social, política, militar y religiosa.

Azzelij fue el término árabe que dio origen a la palabra azulejo, que significa «pequeña piedra pulida», utilizada para diseñar mosaicos.

Los primeros azulejos en Portugal provienen de talleres españoles en Sevilla. El rey Manuel I quedó encantado por el brillo de los azulejos que vio en España y se inspiró para decorar las paredes del Palacio Nacional de Sintra.

Los pedidos de composiciones personalizadas, grandes y únicas para cada espacio, eran caras, por lo que hemos optado repetidamente por mosaicos repetitivos.

Los azulejos de fachada aportan beneficios más allá de la estética. Una construcción embaldosada protege las paredes del frío y la humedad. La corte portuguesa del siglo XIX entendió esto rápidamente y lanzó la moda de cubrir fachadas con azulejos portugueses.

Desde finales del siglo XVII, los Países Bajos comenzaron a producir ciclos en azul y blanco, influenciados por la cerámica china, en los mismos tonos. Esta idea agradó tanto a Portugal que los primeros talleres nacionales se llevaron a cabo en la producción de azulejos portugueses – ciclo de los maestros.

Los azulejos portugueses con un patrón aplicado a las fachadas ganaron gran popularidad después del terremoto de 1755. La urgencia de reconstruir Lisboa, el bajo costo de este tipo de material y su argumento estético determinaron la decisión. Muchas de las fachadas de esta época tienen paneles con representaciones de santos para protegerse contra los desastres naturales. Este tipo de mosaico se conoce como mosaico pombalino.

La fábrica de azulejos portuguesa más antigua existe desde 1741 (antes del gran terremoto de Lisboa) y continúa trabajando en la capital, aún utilizando las técnicas portuguesas tradicionales más antiguas.

Portugal es oficialmente considerada la «Capital mundial de las baldosas», y Lisboa es la ciudad con más baldosas del mundo.

Los azulejos portugueses con una existencia de aproximadamente 500 años han generado un gran interés mundial en los últimos años y en Portugal la noción de patrimonio para defender dio lugar al Proyecto SOS Azulejo, de la Policía Judicial, que desde 2007 se ha dedicado a la protección y mejora del patrimonio Azulejos portugueses. También se está preparando la postulación de los azulejos portugueses a Patrimonio Mundial – UNESCO.

El restaurante 31 d’Armada tiene azulejos portugueses pintados a mano del siglo XVIII. Al reservar una mesa, además de poder disfrutar de la cocina portuguesa contemporánea, también tendrá una cita con uno de los mayores legados de la historia de Lisboa.

SIMILAR ARTICLES

0 264

0 276

No hay comentarios

Leave a Reply