Instituto Cultural Brasil Venezuela cierra sus puertas

Instituto Cultural Brasil Venezuela cierra sus puertas

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Desde 2016 el Instituto no ha podido cubrir la cuota en divisas para pagar el alquiler de la quinta ni para buscar otra sede

ANDREINA MENDES

El próximo 6 de diciembre el Instituto Cultural Brasil Venezuela (ICBV) cerrará sus puertas en una decisión tomada por el Consejo Directivo debido a la gran deuda de alquiler que arrastran desde 2016.

Irlanda Rincón, directora del ICBV explica que no fue una decisión fácil la que tomó el Consejo Directivo  y espera que sea un cierre temporal.  Actualmente, hace una campaña de divulgación para sensibilizar a la embajada y a la comunidad. Además, se ha reunido con el Grupo Brasil, con empresas privadas venezolanas y brasileñas para buscar soluciones.

El Instituto Cultural Brasil Venezuela nace en 1994 y se ubica desde 2013 en la Quinta 65 de la 6ta Transversal con avenida San Juan Bosco de la Urbanización Altamira en Caracas. La directora explica que no es simplemente una escuela de idiomas, sino “un centro cultural que funciona desde hace años divulgando la gastronomía, danza y cine brasileño, es el único lugar de Caracas que ofrece esto y, adicionalmente, tiene un Centro de Información y Documentación de Brasil, patrocinado por la CAF”.

El ICBV y la Embajada de Brasil en Venezuela tenían un convenio de cooperación que  finalizó el 31 de diciembre de 2013. En 2014 llega una propuesta de Brasil, a través de su Embajador en Venezuela, de adscribir el Instituto a la Embajada, y así cubrir totalmente sus gastos, por lo que los patrocinantes se retiran. Sin embargo, seis meses después el proyecto no se concreta y, desde ese momento, el Instituto busca alternativas para continuar trabajando. Con los aportes de empresas privadas venezolanas y brasileñas, con los ahorros del Instituto y algunos eventos para recaudar fondos lograron sobrellevar la situación hasta el 2016.

En abril de 2018, se logró llegar a un acuerdo con el dueño de la quinta, en el que se exoneraba la deuda, si se le entregaba la quinta. “Fue una oportunidad extraordinaria, así que conseguimos otra casa y los recursos para la mudanza y alquiler, pero en el proceso la embajada nos solicitó conservar esta quinta porque es muy vistosa, conocida y amigable. El encargado de negocios de la Embajada de Brasil en Venezuela nos pidió hacer un último esfuerzo”, explica la directora del ICBV. Sin embargo, no se concretó nada y se perdió la oportunidad ofrecida por el dueño de la quinta.

Rincón afirma que la relación Brasil-Venezuela está en su peor momento y que hasta ahora no ha habido respuesta del gobierno brasileño, pero  espera que las autoridades se pronuncien, ya que se pierde un espacio de expresión. “En las mayores dificultades de los países, siempre prevalecen los centros culturales, porque son una forma de conexión con la comunidad”, agrega.

El ICBV ha formado a miles de estudiantes en portugués brasileño y ha sido lugar de pasantías para profesores brasileños.  Además, se han presentado grupos musicales brasileños y venezolanos, y se les ha dado espacio a fotógrafos y pintores brasileños para que expongan su arte en las galerías del Instituto.

María Eugenia Domínguez, profesora en el ICBV explica que se pierde un espacio agradable de cultura, en donde todos eran bienvenidos para compartir, disfrutar de cine brasileño y comentar sobre literatura, un espacio de encuentro para los brasileños que aún siguen en el país y para los venezolanos interesados en la cultura.

El martes 26 de noviembre estudiantes y profesores se concentraron frente a la sede de la Embajada de Brasil en Venezuela para pedir apoyo y evitar el cierre del instituto. Asimismo, el viernes 29 de noviembre se realizó un Café Concert en la sede del ICBV a modo de despedida.

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