Monasterio de San Bento de Ave María

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La imagen de esta semana pertenece a Domingos Alvao y en la misma se muestra el Monasterio de San Bento de Ave María, que fue un edificio que albergó monjas benedictinas y fue demolido al final del Siglo XIX. Estaba localizado en la esquina de la Plaza de Almeida Garrett y la calle de Loureiro, en la ciudad de Porto. Actualmente, allí se encuentra la Estación Ferroviaria de Porto – San Bento.

En el inicio del Siglo XVI, más precisamente en 1518, el Rey D. Manuel I, mandó a construir a expensas de su hacienda, el Monasterio da Ave María o de la Encarnación de las monjas de San Bento, dentro los muros de la ciudad, en un lugar que llevaba como nombre “Hortas do bispo ou da cividade”.

El deseo del Rey era que los Monasterios de las Religiosas se movieran de los campos a las ciudades y que en estos fueran acogidas las monjas de los Monasterios de Río Tinto, Vila Cova, Tarouquela e Tuías, el día seis de enero de 1535. En el Siglo XIX, recibió algunas monjas de un extinto monasterio en Maceira de Sarnes. Su primera abadesa fue D. María de Melo, quien era monja de Arouca y al mismo tiempo, era la regidora del Monasterio de Tarouquela.

Varios testimonios se refieren al Monasterio de Ave María como una maravilla en decoración y magnificencia, deduciendo que inicialmente predominaba el estilo manuelino. Aunado a eso, se presume que fueron muchas las alteraciones y adiciones que la iglesia y el convento sufrieron a lo largo de los años, la última fue por un incendio en 1783, que para el momento de la demolición apenas quedaba el arco manuelino de trazo primitivo.

Con la consolidación del Liberalismo del inicio del siglo XIX, este régimen, luego de haber extinguido las órdenes religiosas, confiscó sus bienes por decretos en 1832 y 1834, determinando que estos pasaren para el Estado después de la muerte de la última religiosa. En el caso del Monasterio de Ave María, la última falleció en 1892, dejando las instalaciones vacías. Cuenta la leyenda que en ciertas noches, todavía es posible escuchar los rezos de la monja y hacer eco por los pasillos de la estación del tren.

La demolición de la edificación inició cerca de 1894 y la de la iglesia comenzó entre octubre de 1900 y octubre de 1901. Los restos de las monjas fueron recogidos de una catacumba mandada a construir en el cementerio del Parado de Reposo por la Cámara Municipal de Porto, en 1894.

Mucho de su espolio se perdió al momento de demolición, incluyendo una gran variedad de azulejos – tapete, algunos de los cuales fueron recogidos por Rocha Peixoto, fue naturalista, etnólogo y arqueólogo lusitano. Lo que resta del espolio de puede apreciar en el Museo del Seminario de Porto, en la Iglesia de San Joao das Caldas en Vizela, Paço de San Cipriano en Guimaraes, en el Museo Nacional de Arte Antigua en Lisboa y en el Monasterio de Sigeverga en Roriz.

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Egresado como Bachiller del Colegio Fray Luis de León y TSU en Administración del Instituto Universitario de Tecnología Venezuela. Actualmente cursa el décimo trimestre de Comunicación Social en la Universidad Católica Santa Rosa, siendo coordinador de fútbol del portal informativo “Pantalla Deportiva”. Fue conductor del programa “La Grada” en TNO Radio y formó parte del staff de la web “Huella Deportiva”. Forma parte del equipo de periodistas del CORREIO da Venezuela desde agosto de 2014. Se declara un apasionado por los deportes; gusto que alterna con el cine, el teatro, la música y la lectura, entre otras cosas.

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