Orfeón UCV recordó a sus miembros a 43 años de la tragedia...

Orfeón UCV recordó a sus miembros a 43 años de la tragedia de Azores

0 45

Se realizó una Misa, In Memoriam, para honrar a los fallecidos en el accidente de aviación ocurrido en esta isla portuguesa

Delia Meneses

En la noche tormentosa del 3 de septiembre de 1976, el sacerdote portugués, Francisco Dolores, párroco de Angra do Heroismo en la isla Terceira de Azores, consigue una partitura cuya letra comenzaba con estas palabrads «Gloria al Bravo Pueblo». El suelo estaba tapizado con papeles mojados. Eran los restos del avión en el que viajaba el Orfeón Universitario de la Universidad Central de Venezuela. Al cumplirse 43 años de esta tragedia ocurrida en la isla portuguesa de Azores, se realizó una Misa, In Memoriam, en la iglesia San Pedro de Los Chaguaramos para honrar a los fallecidos en el accidente de aviación que apagó las voces de la agrupación dirigida por Vinicio Adames. Muchos de ellos eran muchachos de apenas 19 ó 20 años.

El Orfeón de la UCV fue fundado hace 75 años, es Patrimonio Artístico de la Nación y el coro activo más antiguo de Venezuela. También se hace llamar la voz plural más conmovedora de la UCV. Esta institución recordó el pasado 3 de septiembre a sus integrantes fallecidos de forma trágica hace más de cuatro décadas y se refieren a ellas como voces llenas de vida del Orfeón que retumban aún en Venezuela.

El motivo del viaje era dirigirse a Barcelona, España, al Festival Internacional del Canto Coral, una invitación recibida dos años antes. El costo total del pasaje con la aerolínea Viasa ascendía a la suma de 300 mil bolívares y la UCV no contaba con esos recursos.

Ante la imposibilidad de costear el viaje, los orfeonistas, con el visto bueno de su director Vinicio Adames, solicitaron el apoyo de la Fuerza Aérea Venezolana, quien ofreció un avión de la FAV, un transporte Lockheed C-130H Hercules, para volar hasta Europa.

El avión se estrelló contra una colina justo fuera de la pista del Aeropuerto de Lajes (Isla Terceira del Archipiélago de Azores), mientras realizaba maniobras de aproximación bajo una lluvia intensa, asociada al huracán Emmy.

Según la prensa de la época, los pilotos intentaron comunicarse con la torre de control, pero el soldado (portugués) que les respondió, no hablaba inglés. Fue así como, al tercer intento de aterrizaje, se estrellan a 200 metros de la pista. No hubo explosión ya que no había combustible en los tanques, pero por lo violento del impacto no hubo supervivientes.

Conscientes de que iban a morir, los integrantes del coro decidieron homenajear a su tierra natal, entonando el Himno Nacional, tal como lo registró la caja negra del aparato.

Ezequiel Díaz Silva, el periodista que El Nacional enviara apenas 24 horas después del accidente aéreo, refirió: «Es sorprendente la bondad de los pobladores de esta isla. La tragedia no es solo venezolana, ellos la han asimilado y las calles se notan tristes. Aquí hay una calidad humana que se hace contagiosa».

Años después de la tragedia, el Orfeón de la UCV se presentó dos veces en la isla de Terceira del archipiélago de Azores. El padre Francisco Dolores estuvo en Caracas y devolvió al coro el diapasón de Vinicio Adames, después de guardarlo durante 20 años.

Aunque los cuerpos de Adames y su coristas no están, su legado es innegable. Esto se comprueba en la proliferación de conjuntos vocales que surgieron después del 3 de septiembre. El canto coral pasó a convertirse en una expresión casi obligatoria de la música en el país.

No hay comentarios

Leave a Reply