Piden acelerar proceso para la asignación de residencias

Piden acelerar proceso para la asignación de residencias

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Hay quienes reportan una demora de hasta un año para regularizar su estatus ante el Servicio de Extranjería y Fronteras

Julio Materano

Con una economía ajustada, la desbandada de jóvenes en edad de trabajar cobra notoriedad en las regiones más ásperas de Portugal, lugares apartados, sin señales, al menos a corto plazo, de progreso económico. La huida de nativos, que se cuenta por miles, abre un camino de oportunidades para los emigrantes lusovenezolanos que ingresan al país ibérico con la intención de capitalizar un puesto de trabajo en cualquiera que sea el área. Iniciar la vida laboral en Portugal, a diferencia de Venezuela, puede tornarse burocrático, consideran quienes incursionan en el campo laboral.

A propósito de ello, Ana Cristina Monteiro, presidenta de la Asociación de la Comunidad de Emigrantes Venezolanos en Madeira (Venecom), explica que el régimen jurídico de entrada al territorio portugués otorga a los emigrantes una concesión de Autorización de Residencia para el ejercicio de una actividad profesional. Pero es necesario poseer un contrato de trabajo o una relación laboral comprobada por un sindicato, por representantes de comunidades migrantes registrados en el Consejo para las Migraciones o ante las instancias de trabajo.

Más allá de ser una garantía de estabilidad económica, un contrato de trabajo facilita el ingreso al territorio portugués. Es además la puerta de entrada al sistema de Seguridad Social, salvo que la persona solo cuente con una «promesa» de trabajo, un oficio que no es suficiente para tal fin. Según explica la también abogada Monteiro, el proceso para la obtención de la Autorización de Residencia debe ser hecho a través del Servicio de Extranjería y Fronteras, para lo cual es necesario que la persona se encuentre en Portugal, posea un boleto de transporte con retorno y no tenga prohibición perpetua o temporal de ingresar al país.

Una vez notificada su permanencia ante el SEF, el interesado deberá reunir los siguientes requisitos: pasaporte vigente; un boleto con entrada y retorno vigente; estados de cuenta que testifiquen medios económicos de subsistencia, antecedentes penales, un oficio que comprueba su lugar de residencia en Portugal y la inscripción ante la Seguridad Social. También el Número de Identificación Fiscal y el contrato de trabajo. Todos los requisitos tendrán que ser presentados en la cita asignada en las próximas semanas por el SEF.

Con la demora y el bajo desempeño del SEF para la entrega de citas, hay quienes reportan una demora de hasta un año hasta para regularizar su estatus ante el SEF, que es el organismo encargado de asignar las residencias temporales. Después de la primera cita, advierte Monteiro, el proceso puede tardar ocho meses más hasta que el trabajador recibe el título de residencia o alguna medida de abrigo. «Ocurre que el proceso es extremadamente largo y, lamentablemente, durante ese período el trabajador no tiene el cartón de residencia, lo cual le impide gozar de diversos derechos como residente de Portugal».

La situación afecta a muchos emigrantes, entre ellos miembros de la comunidad lusovenezolana que han llegado hasta Europa para eludir la crisis venezolana y abrirse nuevas oportunidades.  A juicio de Monteiro, la demora del SEF genera grandes dificultades y deja al trabajador extranjero en el limbo.

«Sin la situación regularizada quedan impedidos para postularse a otras ofertas de trabajo, hacer su inscripción en el Instituto de Empleo, mejorar su capacitación y gozar de los subsidios de movilidad entre Madeira y el Continente». Urge que el SEF mejore su tiempo de respuesta a las peticiones de residencia para incentivar la llegada de profesionales y trabajadores extranjeros a Portugal.

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