Portugués y venezolanos emprenden en Argentina

Portugués y venezolanos emprenden en Argentina

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Luis Infante Da Cámara abrió dos locales en Argentina, en donde comercializan los tradicionales pasteles de nata

Oscar Sayago/ con información de “La Nación”

A lo largo de los años, Venezuela se ha convertido en uno de los países que albergar una de las mayores cantidades de portugueses. Por esto, el emprendimiento luso en el país se ha propagado de una forma recurrente, dejando en su gran parte abastos, panaderías, supermercados, ferreterías, restaurantes y mucho más.

Aunque Venezuela ha sido un recurrente país para la diáspora, muchos portugueses han migrado a otras partes del mundo para buscar nuevas áreas para emprender. De aquí empieza la historia de un emprendedor portugués, que busco nuevas oportunidades en Argentina.

El es Luis Infante Da Cámara, que recientemente abrió dos locales en Buenos Aires, uno en el Centro y el otro ubicado en el pintoresco barrio de Recolecta. Como muchos otros portugueses, Infante solo busca adentrarse en el corazón de la comunidad y con esto conquistarlos a través del gusto en sus pasteles.

Sus dos locales, conocidos como “Nataría Portuguesa”, se han vuelto famosos por la venta única de los pasteles de nata (también conocidos como pastel de belem) y café. Posiblemente la fama de estos locales se debe a su simplicidad, ya que a diferencia de otros negocios de portugueses, este no posee las tradicionales decoraciones que caracterizan a un portugués.

Luis migró a Argentina hace 22 años, acompañado de un grupo de portugueses que invirtió en campos agrícolas en Salta y Bariloche. “Ahí trabajé durante ocho años: plantamos soja y porotos en el norte y criábamos ganado en el sur. Después me retire por unos problemas de salud, era demasiado trabajo y no ayudaba a mi energía”, expresó Infante.

Pero, la idea de crear un local que se especializa solamente en los pasteles de belem, fue influenciada por una de sus tres hijas. “Platique con pasteleros y en el campo tengo una cocina grande, me compré un horno especial y empecé a practicar con mi cocinera. Seguí las instrucciones del cocinero de allá y me salían bien y mal. Más tarde, empecé a ofrecer los pasteles a la gente y les encanto”.

Luis emplea solamente productos argentinos para la elaboración de sus pasteles, aunque no es una tarea fácil encontrarlos. El portugués relata que tuvo que probar una gran cantidad de harinas y mantecas. Cada pastel se elabora con hojaldre, maizena, harina y un tipo de crema pastelera que se cocina con leche, azúcar, yema de huevo, limo y canela.

Luis se esfuerza todos los días para traer desde San Javier entre 50 y 600 mil pasteles en un camión, y le brinda empleo a 22 personas. Entre los trabajadores, catorce se desempeñan en la fábrica en Santa Fe y el resto en los otros locales.

En el local de Recolecta, trabajan arduamente cinco jóvenes venezolanos, David, Alejandra, Carla, Richard y Germania. Tanto David como Alejandra estudiaban cuarto año de Medicina en la Universidad Francisco de Miranda en Táchira, y ahora empiezan un nuevo capítulo en sus vidas trabajando en la cocina portuguesa. Por otra parte, Carla también estudió medicina, Richard, letras, y Germania se graduó como ingeniera.

En una entrevista, a Luis se le preguntó él por qué quería  invertir en un país tan proclive a la crisis como lo es Argentina, en lo que el luso respondió: “Portugal es muy pequeño y está todo muy exprimido. Si abres un local de este estilo en Portugal, sería uno más para el montón, porque hay millones. Acá no hay. Es verdad que es un riesgo, ¿pero qué no es un riesgo? Yo acá vengo hace veinte años, me gusta. En el 200,1 agarre todo, pero se sigue viviendo, todo anda, todo se mueve. Si hay una crisis de estas en Portugal nos morimos todos. Acá ya vives con eso, hay que acostumbrarse”.

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