Portugueses diversificaron la alimentación del venezolano

Portugueses diversificaron la alimentación del venezolano

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El historiador Froilán Ramos Rodríguez estudió la inmigración lusa y cómo esta comunidad se integró con los criollos para la construcción del país

Delia Meneses

Desde 1945, cuando se registraron las grandes oleadas de migración madeirense, Venezuela siempre estuvo entre los destinos predilectos, incluso por encima de Brasil. En 1966, por ejemplo, ingresaron 4.697 portugueses, dos mil más de los que llegaron al país carioca.

Si bien muchos portugueses desconocían Venezuela, la riqueza petrolera había permitido al Estado llevar a cabo grandes proyectos de modernización en infraestructura. Y, muy importante, había una moneda sólida y estable. Esto fue clave para aquellos migrantes que, desde Madeira, veían una nación en crecimiento, donde podían reunir dinero y enviar a sus familias.

Froilán Ramos Rodríguez, historiador y profesor especializado en historia contemporánea de América Latina, se ha dedicado a entender y a detallar la inmigración portuguesa, específicamente la que llegó a Barquisimeto, la ciudad donde él nació en 1985.

A lo largo de su carrera, ha ejercido la enseñanza e investigación en universidades en Venezuela y Chile, como la Universidad Simón Bolívar (USB, 2009-2017), y actualmente en la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC). Asimismo, ha participado en varios proyectos de investigación, publicado trabajos académicos, y presentado ponencias en congresos internacionales de su especialidad, en Venezuela, Chile, México, Grecia, Francia, Argentina, Brasil, Uruguay.

En 2018 lanzó su libro: Travesía de la esperanza. La inmigración portuguesa en Barquisimeto (1948-1958), que fue publicado en Caracas por el Fondo Editorial Universidad Pedagógica Experimental Libertador. Este Doctor en Historia, graduado en la Universidad de los Andes, en Chile, se centra, sobre todo, en el período de la inmigración masiva a Venezuela, datada en el siglo XX y refleja los vínculos que la comunidad portuguesa va tejiendo con la sociedad venezolana.

Ramos Rodríguez rescata que la mayor parte de los portugueses llegaron a Venezuela a través del Puerto de La Guaira, de allí a Caracas, y más tarde comenzaron a distribuirse en las principales ciudades del país. «Esta movilización estuvo condicionada al establecimiento de actividades comerciales en centros urbanos y al crecimiento de su poder adquisitivo progresivamente. Los portugueses, desde finales de los cincuenta, se insertaron en el comercio minorista urbano, lo que trajo consigo la asociación en la cultura urbana de su gentilicio con abastos y panaderías», dijo el historiador.

La venta y consumo de pan se incrementó en Venezuela durante la segunda mitad del siglo XX, por el crecimiento urbano. Así, los portugueses lograron organizarse en asociaciones del sector panadero, y también fundar empresas de supermercados a nivel nacional, entre otras. La Venezuela de hoy debe a los portugueses ese acompañamiento, que terminó por variar y diversificar la alimentación venezolana urbana, principalmente. Pero, también, el ejemplo de trabajo y esfuerzo, que llevó a los inmigrantes que llegaron sin nada en sus bolsillos, a llevar a sus hijos a la universidad, dijo Ramos en un entrevista concedida a Papel Literario de El Nacional.

En su libro Travesía de la esperanza, el historiador precisa que los portugueses que llegaron a Barquisimeto fueron en su mayoría hombres jóvenes, provenientes de la Isla de Madeira, que se dedicaron a las actividades económicas del sector servicios y comercio, fundando pequeños y variados establecimientos: bares, restaurantes, panaderías, abastos, entre otros.

A través de estos negocios pasaron a integrarse en la dinámica local y acumularon capital comercial. También, la mayoría se casó por poderes en su tierra natal, trayendo luego a sus esposas y fundando familias en la ciudad, donde nacieron sus hijos, los lusodescendientes.

La investigación aborda la constitución de clubes sociales por parte de los portugueses asentados en la urbe, pasando por tres organizaciones: el Centro Portugués (1967-1977), el Centro Luso Larense (1977) y el Centro Atlántico Madeira Club (1984). El desarrollo de estas actividades culturales, folklóricas, musicales, así como las celebraciones tradicionales, entre otras, dinamizan la vida luso-barquisimetana.

De igual forma, el autor recoge las actividades en las que ha participado la comunidad lusitana en la ciudad, la devoción a Nuestra Señora de Fátima, la labor del Padre Jorge, la construcción de una iglesia dedicada a la virgen, los lusovenezolanos, el gusto por el fútbol, sus aportes gastronómicos, entre otros, que hicieron a los portugueses ganar espacios en la urbe crepuscular, contribuyendo económica, social y culturalmente a su crecimiento y diversidad.

Los interesados en leer el libro o descargarlo en PFD pueden hacerlo en el site del autor en el siguiente link: https://sites.google.com/site/froilanramosr/publicaciones?authuser=0

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