Tips ecológicos para el home office

0
146

La cuarentena debido a la pandemia del Covid-19 ha traído consigo que millones de personas trabajen desde casa. Sin traslados al trabajo, sin cafés de pasada, sin papelería corporativa y sin monitores encendidos 24×7, pareciera que le hemos dado una pausa a nuestra huella ambiental cotidiana. Sin embargo, hay algunos ejercicios que podemos poner en práctica desde nuestras casas para asegurarnos de que esta nueva oficina tenga el menor impacto posible en el ambiente.

Afina tu huella energética: El consumo de energía eléctrica es lo que más carga nuestra huella ambiental. Y aunque sea elemental para trabajar, suele haber muchos desvíos que podemos evitar. Por ejemplo, muchos dispositivos consumen energía eléctrica aun cuando están apagados, lo que puede representar hasta el 20% de tu factura de electricidad. Para no estar pendientes de esto, existen enchufes inteligentes que detectan cuando un aparato no está en uso y cortan la alimentación automáticamente. Además, muchos de nuestros dispositivos electrónicos vienen con un modo ecológico. Cuando no necesitemos que estos funcionen a su máxima capacidad, podemos habilitar este modo para ahorrar energía. Y recordar usarlos, como el modo suspensión de la computadora portátil, cada vez que nos alejemos de ella.

Repite las 5 R: Rechazar, reducir, reutilizar, recuperar y reciclar. Es un método para saber qué estamos haciendo bien para el ambiente, y qué no. Rechaza materiales de un sólo uso, como bolsas plásticas y contenedores de alimentos; reduce el uso de recursos valiosos como el papel; reutiliza artículos en vez de usar desechables, y para eso nada más práctico que incorporar botellas de agua, tazas térmicas, bolsas de telas y contenedores herméticos a nuestras oficinas; recupera todo lo que pueda tener una segunda vida y, lo que no, sepáralo y llévalo a un centro de disposición adecuado para que pueda ser reciclado.

Lleva la naturaleza a tu escritorio: Las plantas de interior reducen hasta el 87% de los contaminantes del aire en 24 horas. Además de relajar la vista, plantas como los lirios de paz, árboles de hoja perenne chinos, las hiedras inglesas, las sansevierias y los ficus, pueden mejorar la calidad general del aire y absorber contaminantes nocivos como el monóxido de carbono, formaldehído, tricloroetileno y benceno. Permanecer entre vegetación aumenta la productividad y los niveles cognitivos, reduce las enfermedades y mejora la calidad del sueño.

Apoya a emprendedores sostenibles: Todos los días hay un nuevo emprendedor que diseña bajo los conceptos de la economía circular, poniendo en ejercicio su creatividad para lograr recuperar, reutilizar y/o reciclar materia prima post consumo. Además de incentivar la valorización de los recursos naturales, no hay gesto más sostenible que el de ayudar a un emprendedor.

Practica la eficiencia con propósito: Hay una relación directa entre eficiencia y huella ambiental. Si lo pensamos, una buena organización de nuestra jornada, que implique tener videollamadas más breves y productivas, enviar una menor cantidad e-mails, videos y audios innecesarios; reducir procesos y alivianar gestiones; redundará en un menor impacto ambiental, debido a un menor consumo de ancho de banda, centros de datos, electricidad y quema de combustibles fósiles.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here