“Venezolanos se harán sentir electoralmente en Madeira”

“Venezolanos se harán sentir electoralmente en Madeira”

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El ahora candidato a diputado por el partido CDS, Gonçalo Nuno, asegura que los portugueses y lusodescendientes venidos de Venezuela tienen una larga tradición de experiencia de voto

Delia Meneses
Con la experiencia acumulada durante tres décadas en la dirección del Centro de las Comunidades Madeirenses, Gonçalo Nuno asegura que sus manos están preparadas para modelar “la masa sagrada” que constituyen los ciudadanos madeirenses dispersos por el mundo. Está consciente de que Portugal es pequeño sin sus comunidades y asegura que no sabe hacer otra cosa que no sea trabajar para crear lazos entre ellas, para conectarlas.

Fue pensando en esto que asumió como un reto la reciente propuesta del partido CDS para encabezar la lista de diputados por el círculo electoral fuera de Europa. “Creo que, habiendo servido a mi Región, tal vez este desafío de la misma familia política pudiese ser interesante. Es una oportunidad de estar en el plano nacional haciendo lo que me gusta, que es trabajar con las comunidades. Sé el grado de dificultad que conlleva pero los desafíos engrandecen a las personas”, dijo Nuno, quien ha visitado Venezuela 44 veces.

Por lo pronto ya esbozó la frase que condensará el tema de su campaña electoral: que las fronteras portuguesas sean un espejo, con portugueses de un lado y del otro. “Si logramos que esto sea así solo tenemos que mirarnos las caras los unos a los otros. Es el paso de gigante que necesitamos dar. Las estructuras están hechas y pensadas y el alma portuguesa está creada en grande. Lo que falta hacer es el ejercicio del corazón humano, que las comunidades y la patria sean un solo país cada vez más próximo y con un mismo pensamiento colectivo. Ya que están colocados todos los pilares, falta ahora levantar el edificio llamado Portugal”, explica quien hace diez años fuera diputado a la Asamblea de la República por el círculo electoral fuera de Europa.

A los portugueses radicados en Venezuela les pide que se mantengan unidos, que preserven sus clubes, sus asociaciones y su fe. “Celebren la Pascua juntos porque Dios abre siempre nuevos caminos, el pasado no interesa, lo que importa es el futuro”.

— ¿Piensa que Portugal presta más atención a los emigrantes ahora que hace diez o quince años?

— A partir del siglo XIX comenzó a conformarse ese concepto de nación-diáspora en el sentido de la organización de la comunidad en cuanto desafío colectivo. Hoy todo el mundo reconoce la importancia de la emigración pero antes no era así. Actualmente, pienso que ha sido ejemplar la forma en que Madeira, que es una tierra pobre, supo recibir a los hermanos lusovenezolanos. Nunca cerramos las puertas, leí que 1.700 alumnos ya están integrados en el sistema de educación de la isla, eso es lo que debemos hacer unos por los otros, es verdad que hay algunos casos por resolver, pero son cosas puntuales.

— ¿Cuáles son sus propuestas concretas para la emigración lusovenezolana?

— Uno de los problemas que tenemos que resolver es la agilización de las equivalencias académicas. Portugal necesita licenciados y tiene licenciados en la diáspora, por ello debe actuar con celeridad para reconocer estas habilitaciones académicas y conferirles a sus autores la autonomía y la inserción en su país o en el país de origen de sus padres, claro está, respetando la autonomía que tienen las universidades y ajustando los currículos académicos. Pero lo que defiendo es que esos procesos deben ganar absoluta prioridad porque Portugal los necesita y también por el respeto que debemos a personas con formación académica. También pienso abogar por un tratamiento fiscal más flexible para no penalizar la vida de nuestros compatriotas. Otra de mis propuestas es acelerar los registros, las nacionalidades, conferir a los individuos que pretenden ser portugueses ese dereho, con celeridad pero con seguridad.

— ¿Cómo es el comportamiento electoral del emigrante?

— El portugués que está en el extranjero vota mucho menos de lo que nosotros desearíamos, vota según su interés por la patria. Falta dar cobertura al edificio colectivo que es la nación portuguesa, que todas las personas se interesen por esta cosa común que es ser portugués en el mundo. Falta unirlos, crear sinergia entre ellos. Ser portugués es una pasión pero no se puede despertar pasión en quien no está apasionado. Por lo tanto compete al legislador crear cosas concretas y compete a las personas amar esas cosas concretas.

— ¿Piensa que el sistema electoral facilita la intervención de los emigrantes en la política nacional?

— La ley electoral fue alterada recientemente y camina hacia el voto electrónico, esa es la meta. Pero el voto electrónico tiene que tener la seguridad para poder ser serio, legítimo y universal. Tenemos ejemplos de países en los que el voto vale poco, Portugal tiene una tradición de confianza, ese voto electrónico debe ser un voto de confianza. Quiero destacar un logro muy importante que es el registro electoral automático. Del universo de 300 mil portugueses en el extranjero que estaban registrados para votar cuando fui diputado la última vez, tenemos ahora un universo de 1,4 millones, casi cinco veces más.

— ¿Cree que los lusovenezolanos se harán sentir en las elecciones de este año en Portugal?

— El tener su cartón de ciudadano actualizado les da automáticamente a los lusovenezolanos el derecho a votar y yo pienso que votarán. Los que vienen de Venezuela tienen una larga tradición de experiencia de voto. Cuando yo era director del Gabinete de Apoyo al Emigrante Venezolano, casi todas las personas me preguntaban cómo debían hacer para poder votar, era prioridad para ellos. Tienen cultura de voto y se harán sentir con seguridad en las elecciones de Madeira. En las nacionales no lo sé, porque desconozco cómo será el comportamiento de otros países, Brasil, Asia, Estados Unidos, Canadá, pero en el caso de Venezuela siento que las personas tienen la necesidad de expresar su opinión.

— ¿Cómo es visto el lusovenezolano que arriba ahora a Madeira, tomando en cuenta que muchos no llegan a invertir?

— Eso no es del todo así. El año pasado el mayor inversionista en Madeira fue el venezolano, y lo fue también en el área inmobiliaria. Los lusovenezolanos tienen un gran cariño por Madeira, se habla de algún distanciamiento con el que llega, y hasta cierto punto es comprensible, esta es una tierra pequeña y cualquier movimiento asusta. Pero en general yo creo que el pueblo madeirense no quisiera que nuestros hermanos venezolanos regresaran a su tierra. Ellos son importantísimos en todos los niveles, en el ámbito escolar, para el comercio. Vea la alegría y la buena disposición con que ahora es recibido en una tienda, vea la dinámica que eso trajo al mundo empresarial. Pienso que hemos ganado todos, yo particularmente estoy feliz. Madeira es un caso paradigmático porque todos nosotros tenemos a Venezuela en el corazón. No hay nadie en esta calle que no hable de Venezuela. En Lisboa no, en Lisboa hablan del Benfica y del Sporting. Pero no hay ningún madeirense que se levante y que se acueste sin pronunciar la palabra Venezuela. Porque ese país es una presencia constante en nuestra vida física y mental.

— ¿Por qué salió del PSD?

— El PSD y el CDS son partidos de la misma familia política, es como un cuerpo con dos brazos. En cuanto al PSD Madeira y el PSD Nacional yo solo tengo una palabra con todas las letras: Obrigado. Tomaron a un joven e hicieron de mí un señor, yo le debo muchísimo al PSD y en mi alma yo sigo siendo del PSD, nunca seré de otro partido. Yo no dejé el PSD para afiliarme en el CDS. Tuve que pasar a la condición de independiente para poder suscribir una candidatura de otro partido. Pero cuando paso por la sede del PSD yo siento el cariño de siempre.

— ¿Cuál es el perfil de los que ahora emigran de Madeira?

— Siempre he dicho que Madeira es una maternidad para la humanidad, una mujer embarazada que lanza hijos por todo el mundo. Los hijos de esta isla nunca cupieron aquí y claro que son trabajadores, ahorrativos, personas de fe y altamente calificadas. Muchos madeirenses siguen soñando con salir, hoy salen con otra preparación, pero cuidado, no podemos olvidar nunca a quien tanto amamos, aquellos que no tenían habilitaciones académicas, que hacían de todo, que trabajaban día y noche sin fines de semana libres, basados en la fe, que educaron a sus familias y crearon patrimonio. Esa piedra angular es fundamental. No basta con ser doctor, es necesario tener fuerza, trabajo, honestidad. El que ahora tiene una licenciatura no es más que mi abuelo, que mi papá, que mi tío, esa gente vale oro, no se puede cambiar la plata por el oro, y los millares de hombres fuertes que salieron de aquí, esa raza fantástica de gente, que hasta se me eriza la piel, eso es oro, oro que derramamos por el mundo. Tengo tantas saudades de aquellos hombres hechos de hierro y de piedra.

Un país de puertas abiertas
Con la propiedad que le concede haber visitado la tierra de Bolívar 44 veces, Gonçalo Nuno asegura que ningún pueblo del mundo sería capaz de afrontar en paz lo que ha vivido Venezuela. “Ese es un pueblo noble y bonito, leal a su patria. Me gusta mucho la afectuosidad de su gente. También me encanta su poesía. La primera vez que oí el Alma Llanera, que fue hace 30 años, el primer año que fui director de las Comunidades Madeirenses, yo no entendía cómo alguien podía haber escrito algo así tan hermoso. Cada vez que la oigo miro al suelo porque se me humedecen los ojos. Me emociona mucho esa parte que dice ‘soy hermano’, una palabra muy común en Venezuela, que es el único país del mundo de los que he visitado, que no usa la palabra emigrante pero sí hermano”.

Nuno lo define como un país de puertas abiertas y a los venezolanos como personas que tienen el pecho abierto. “Puedes tocar el corazón de cualquier venezolano porque el pecho está abierto. Al contrario de las culturas europeas cerradas, celosas de su patrimonio, de su economía, donde nadie habla con nadie, donde todo el mundo tiene miedo del todo el mundo. En Venezuela no hay xenofobia ni ostracismo, son hermanos del caribe, del mar, del sol”.

Sostiene que Venezuela es una nación grande, y no solo por el petróelo. “Es patrimonio de las naciones del mundo. Hay muchos lugares en el mundo que nunca oyeron hablar de Portugal pero es rarísimo el lugar que nunca escuchó hablar de Venezuela. Es un país diez veces mayor que Portugal, muy rico, que tiene que ir encontrando el cuadro de sus instituciones, el camino al futuro”.

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