Arrullos Kids busca prosperar dentro de los hogares venezolanos

En el 2019, una familia en San Antonio de los Altos decidió emprender una nueva historia en sus vidas. Fiorela Fernandes, con el apoyo de su familia, se dio la tarea de crear una nueva marca enfocada en la lencería infantil, con la misión de dejar su huella en las familias venezolanas

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Oscar Sayago

Con el paso de los años, Venezuela ha tenido un gran auge con respecto a los emprendimientos. No es misterio alguno que la llegada del coronavirus al país haya complicado el desenvolvimiento de las pequeñas y grandes empresas. No obstante, la reinvención de los negocios ha sido un factor fundamental en el 2020 y, gracias a esto, muchos emprendedores han podido mantener sus negocios brindando nuevas alternativas para sus consumidores.

En los últimos años, Venezuela se ha caracterizado por ser un país de pymes, según explica un estudio de Global Entrepreneurship Monitor (GEM). Por esto, pese a las adversidades, cada día se siguen creando nuevos negocios que apuntan a un mercado más moderno, con alternativas prácticas y que se pueden adquirir al momento.

Para conocer más a fondo sobre la reinvención que han tomado los nuevos negocios en Venezuela, el CORREIO tuvo la oportunidad de entrevistar a Fiorela Fernandes, la fundadora de Arrullos Kids: una marca que busca crear prendas de calidad para los más pequeños de la casa.

Este es un emprendimiento que posee un sello de calidad luso-venezolano. El negocio se dio a conocer inicialmente en el 2019. En un principio, Fernandes se había planteado crear un negocio propio cuando llegó a su vida su primer hijo; aunque el emprendimiento empezó a tomar forma al escuchar el feedback de sus allegados con respecto a las prendas que confecciona.

De esta forma, Fernandes dio inicio a una marca que se centra en la confección de prendas, mantas, juegos de sabana y, en esencia, todo lo relacionado con la lencería infantil. En sus inicios, Arrullos Kids era un emprendimiento enfocado para el círculo más cercano de la familia Fernandes, pero, gracias a la receptividad que ha recibido la marca en redes sociales, poco a poco han podido desenvolverse en el mercado.

Una startup con raíces portuguesas

Los padres de Fiorela provienen de Portugal. Su papá, Fernando Fernandes, es proveniente de Vila Real de Santo António, y viajó a Venezuela cuando tenía apenas 15 años. Por otra parte, su mamá, Maria da Natividades Teixeira, proviene de la Ilha do Faial y, al igual que su padre, llegó al país a los 15 años.

Sus papás dejaron Venezuela hace aproximadamente tres años, actualmente residen en su tierra natal. Fernandes nos relata que gran parte del aprendizaje que ha recibido en la costureria se debe a su madre y, que gracias al impulso y el interés que ha tenido en la misma, ha podido profundizar en esta área y aprender nuevas técnicas.

Un impulso que no se detiene

Al igual que muchos negocios, Arrullos Kids ha tenido que buscar nuevas formas para reinventarse en el panorama actual. Por esta razón, Fernandes nos cuenta cómo ha sido su vivencia de emprender en Venezuela.

“Emprender en Venezuela se ha vuelto complicado por muchísimas razones, como lo puede ser a nivel económico, la alza continua del dólar y los altos precios que se devalúan cada semana. Es complicado mantener los mismos precios para no afectar a nuestra clientela, más si tomamos en cuenta que los precios de las telas y la materia prima cambian constantemente” expresó Fernandes.

A su vez, a medida que Arrullos Kids empezó a tomar forma y comenzaron a expandir su clientela, también surgieron nuevas limitaciones en el área textil. Con la dificultad de conseguir telas y tratar de mantener precios estables para sus clientes, Fernandes relata el ideal que ha perdurado en Venezuela con respecto a la obra de trabajo artesanal.

“Lastimosamente hay una idea anclada de que lo hecho a mano o lo artesanal debe ser a muy bajo costo. Lidiar con esto es muy complicado, porque no se trata de un simple corte de tela, sino de los años de práctica y el tiempo invertido que se tuvo que tomar para convertir esa tela en una hermosa prenda” comentó Fernandes.

Apartando estas problemáticas, se tiene que sumar la llegada del COVID-19 al país. “El poder reabastecernos de textiles ha sido complicado, simplemente ir a mi proveedor que me atiende por número de cédula es una gran limitación. Lo importante es que hemos ido superando estos obstáculos, creo que esto es más que todo circunstancial”, comentó Fernandes sobre como el coronavirus ha afectado a Arrullos Kids.

¿Por qué apostar en Venezuela?

Aunque todavía Venezuela sigue siendo un país de posibilidades, no se puede obviar el hecho de las dificultades que han surgido en los últimos años para poder crear; ya sea un negocio, proyectos o actividades benéficas. Siempre surge la misma pregunta, ¿todavía se puede crear en Venezuela? Con esto, Fiorela Fernandes nos deja una reflexión.

“Hasta la fecha, Venezuela sigue teniendo mucho para dar. Indiscutiblemente, Venezuela es un país muy rico con un gran capital humano. A todos los emprendedores en algún momento nos puede dar temor, ya sea por la inestabilidad política, social, económica o muchísimas otras que sigue sufriendo el país. Lastimosamente, estamos atravesando una fuerte crisis social, y es evidente que se vienen tiempos difíciles. A pesar de esto, todavía hay mucha gente buena en el país que quiere recuperar su economía y desea seguir creando grandes cosas”.

Redes Sociales

@arrulloskids

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