Asalto al Santa María: del mar a las noticias

0
1955

“SANTA LIBERTAD”

En los relatos y anécdotas de los inmigrantes europeos es común escuchar el nombre Santa María, por la nave que los trajo a tierras latinoamericanas. Esta embarcación transportó tantas personas y bienes que llegó a convertirse en un símbolo de las migraciones. Precisamente por eso un comando hispano-luso del Directorio Revolucionario Ibérico Libertador, DRIL, lo usó como presión internacional en la lucha contra los regímenes de Antonio de Oliveira Salazar, en Portugal, y Francisco Franco, en España.

En enero de 1961, 24 miembros del DRIL secuestraron en Venezuela el navío de aproximadamente 21 mil toneladas, perteneciente a la “Companhia Colonial de Navegação” (Compañía Colonial de navegación) y que cubría regularmente la ruta Caracas-Lisboa-Vigo.  Lograron captar la atención del mundo entero y durantedos semanas fueron la noticia que protagonizó en cientos de portadas de los periódicos en varios continentes, y su análisis siguió ocupando centimetraje en la prensa por varios años.

Santa maria b¿Cuál era el motivo? ¿Qué causa defendían? Eran las preguntas de la opinión pública.  La respuesta se hizo escuchar con estridencia: no estaban de acuerdo con las dictaduras y harían lo que fuese por cambiar de sistema político, aunque fuera preciso tomar a la fuerza el Barco Santa María, por ellos bautizado “Santa Libertad”.

En el trasatlántico portugués viajaba un total de 800 personas (200 tripulantes y 600 pasajeros), la mayoría de nacionalidad española y portuguesa; luego le seguían en proporción los venezolanos y con minoría los norteamericanos,  brasileros, italianos y panameños.

Por cierto, la presencia de estadounidenses fue significativa porque la armada norteamericana fue la primera en localizar el buque y establecer contacto con el grupo de hispano-lusos que tomó a la fuerza el trasatlántico (con Allen Smith  en el Gearing, luego el gobierno español envió el Canarias).

Ese enero de 1961, John Fitzgerald Kennedy fue nombrado oficialmente presidente de Estados Unidos, luego del triunfo en la contienda electoral frente a Johnson el 8 de noviembre de 1960 y que acaparó las portadas de los diarios mundiales, pero que poco después tuvo que ceder el protagonismo cuando emergió la noticia del barco Santa María.

santamariaregresaaportuam1[1]Sin embargo, no exigió castigo para ellos al contrario de lo que esperaban Franco y Salazar, y tal como lo plasmaran en los diarios a favor de estos regímenes, así como en los comunicados que pasaron a varios países, incluyendo Venezuela. Esos días fueron muy intensos para la prensa internacional y concretamente en Estados Unidos, el 20 de enero, a tan sólo horas de iniciarse el comando de ataque al navío, Kennedy recibió la investidura como el presidente número 35 de tierras estadounidenses.

Para dar una idea, a quienes no vivieron esa época, de la conmoción que causó el caso del trasatlántico portugués en todos los aspectos (económico, político, social y hasta cultural) basta con referir que hasta la cinematografía lo ha recreado. Por ejemplo, en el Observatorio Mercosur Audiovisual, OMA, señalan la obra documental “Santa liberdade” (Santa libertad) como el reflejo de un gran acontecimiento que marcó la cultura de la sociedad, especialmente la de Portugal, Venezuela, España y  Brasil.

Armando Recio García, en su obra “El secuestro del Santa María en la prensa del régimen franquista”, trae a la palestra una entrevista hecha por  Ana Bianco a la realizadora del film y que tituló: “Margarita Ledo Andión, directora de Santa Liberdade”.  En este trabajo, la cineasta comentó: “El franquismo quiso convertir esto en una fábula de piratas”. Pero el público lo tomó de otra manera y dio una respuesta favorable a la cinta, apoyada en las narraciones de varios de los protagonistas y estrenada el 11 de junio de 2004.

96A7A35378C869CCB59EB7A3693EC9Junto a la dirección de Margarita Ledo, es preciso mencionar el trabajo conjunto en la producción del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía y Tango Bravo, por Venezuela; Textimedia, por Portugal; Filmanova S.L y  Grupo Novo de Cinema, por Brasil; Televisión de Galicia-TVG y Nós Produtora Cinematográfica Galega, S.L, por España.

Para ilustrar aquel episodio, la sinopsis del film comenzaba: “Mar del Caribe, 1961. El barco Santa María es tomado por un grupo de antifascistas. Bajo el mando del portugués Enrique Galvão, los gallegos Velo y Sotomayor y una veintena de llamados “piratas de la libertad” ibéricos escriben un curioso capítulo en la lucha contra las dictaduras de Franco y Salazar: el primer secuestro político de un trasatlántico. Este documental de la catedrática de comunicación audiovisual Margarita Ledo cuenta cómo el barco fue cercado por buques de guerra de Estados Unidos, España y Portugal y presenta a los propios asaltantes”.  Así resume OMA la versión fílmica de aquel asalto.

 

“OPERACIÓN DULCINEA”

El secuestro del Barco Santa María impactó de manera estratégica en la situación del “Estado Novo” (1933-1974) en Portugal, un régimen autoritario dirigido por Antonio de Oliveira Salazar que también era llamado República Corporativa.

SANTA MARÍA. Galvao y Gil DelamAlgunos acusaron a los secuestradores de terrositas mientras otros, por el contrario, los aclamaban salvadores, pero en lo que todos coincidieron fue en catalogar este hecho como un golpe internacional (y fue muy significativo que viniese de América) de las  milicias opuestas a los regímenes de Salazar y Franco.

El mundo ya no podía estar ciego ante la realidad que vivía el pueblo hispano-luso; a favor de estos actos o no, nadie era capaz de permanecer ajeno a la noticia y precisamente ese había sido el objetivo: abrir los ojos, incluir esa “protesta” en las discusiones de los organismos mundiales, sobre la defensa de los derechos humanos, en el estudio de las leyes y las políticas.

La acción fue bautizada como “Operación Dulcinea”, una misión considerada por muchos como utópica y en la que participaron representantes de  diversas ideologías que creían en la batalla para derrocar las dictaduras franco-salazaristas.

Fernández (Sotomayor) fue militante del PCE (Partido Comunista Español) y comandante de la marina republicana en la Guerra Civil Española. Por su parte, Velo Mosquera (Xunqueira de Ambía) fue fundador de organizaciones como “Mocedades Galeguistas” y la Unión de Combatientes Españoles Antifranquistas Nacionalistas Gallegos, en Venezuela.

IMG_0008

A ellos se unió Humberto Delgado que “exiliado en Brasil, fue pieza clave para que el nuevo mandatario del país suramericano, Janio Cuadros, el cual había llegado a la presidencia durante los días del secuestro,  concediera el asilo político a todos los asaltantes, hecho que provocó el enfado y la ira de las dictaduras peninsulares”, según lo que explica Armando Recio García, en su obra en la Universidad Complutense de Madrid.

Siguiendo el relato de Armando Recio García, “los componentes del directorio fueron acogidos por el gobierno brasileño y el buque Santa María fue devuelto a sus propietarios. En el asalto al navío se produjo la muerte de uno de sus tripulantes y algunos heridos, si bien la actitud general de los secuestradores fue la de no causar daños personales ni a los pasajeros ni a la tripulación que estaba al frente del barco en el momento del secuestro”. Explica.

“A pesar de que su intención era puramente propagandística, los dirigentes del DRIL amenazaron con hundir el barco si se intentaba cualquier acción de interceptar el buque. Su único propósito era el de hacer pública su denuncia y repulsa a las dictaduras de Franco y Salazar”. En este sentido, Recio García explica a través de las palabras de Miguel Bayón que ‘El asalto al Santa María fue una acción que nada tiene que ver con el terrorismo que aparece después. Incluso porque ellos luchaban contra situaciones absolutamente injustas, contra regímenes opresores. No había, como sabe, ninguna libertad, ni en España ni en Portugal”.

 

CONMOCIÓN EN VENEZUELA

“Desde la ventana del hotel veo el navío, pero todavía nadie desembarca, por lo que no sé cómo ocurrieron las cosas por allá, antes del embarque de los muchachos que deben llegar hoy en avión o si se regresaron a Caracas”. Así, con las propias palabras de uno de los protagonistas, Enrique Galvão, comenzaba el seguimiento periodístico que en Venezuela se realizó sobre este caso. Uno de los medios de comunicación que más atención le dio y que obtuvo las exclusivas fue “Últimas Noticias”:

Este diario logró “información exclusiva y sensacional que revelan pormenores de las últimas horas en Caracas de Enrique Galvão, antes de emprender su audaz operación ‘Dulcinea’ de la toma del Barco ‘Santa María’ primer paso hacia el derrocamiento de la dictadura de Oliveira Salazar en Portugal, suceso que ha conmovido al mundo entero”.  Así fue reportado por el Últimas Noticias del 26 de enero de 1961, datos que ahora constituyen verdaderas joyas históricas y a las cuales echamos mano para ilustrar los pormenores de aquel momento:

companhia colonial de navegacion“El ingeniero Julio da Costa Motta, fue el último contacto de Galvão en Caracas. En presencia del redactor Arismendi, comunica aquí a Moreira Alves que recibió una copia del acta de la toma de posesión del ‘Santa María”.

Así daban continuidad a la noticia: “Sergio Alves Moreira, un poeta y periodista portugués que reside desde hace varios años en Caracas dijo a uno de nuestros reporteros que la lucha fue sumamente dura para preparar el plan que ahora acaba de empezar a consumar Enrique Galvão.  Dijo que en realidad la actividad conspirativa contra el régimen de Salazar debía concretarse en un hecho de grandes proporciones, de audacia, de valentía”.

En esta entrevista en exclusiva con Alves, detalló que “el caso de la toma del barco, fue pospuesta en varias ocasiones y que eso había traído hasta cierto punto consecuencias negativas puesto que algunos se habían desalentado. Él, Moreira en realidad no se embarcó en otras razones particulares, pero estaba entre los primeros. Explicó que fue él uno de los que en Caracas advirtió a tiempo que la policía de Salazar parecía estar detrás de los pasos de Galvão y de otros patriotas portugueses. Esto lo pudieron comprobar en un edificio de Sabana Grande, donde Galvão trabajaba”.

“Enrique Galvão estuvo en varias regiones del interior y en una de las partes donde encontró cooperación fue en Oriente, especialmente en Puerto La Cruz y en Barcelona, donde la gente ofreció su colaboración”.  De acuerdo con los datos encontrados en la edición del día 27 de enero de 1961, entre quienes ayudaron se mencionaba al doctor Antonio Fariñas y su esposa la doctora Sanabria, a Fernando Rezende Pereira y Carlos Ferreira Soarez, específicamente en Barcelona.

Últimas Noticias publicó sobre el día 21 un mensaje que, momentos antes de partir, Galvão escribiera en el Hotel Brion a Costa Motta y que el periódico venezolano pudo obtener traducido: “inicialmente nada ha fallado, todo va bien, todo es posible. Dios primero(…)el documento de la operación será de acuerdo a lo previsto”. En la misma carta le explicaba sobre el acta de toma de posesión del barco que estaba redactando en ese momento y que le enviaría una copia sin firmar.

El acta de posesión “lo hizo con fecha 22 de enero y en 2 papeles tipo carta. En el primero hace referencia a los poderes que asisten al General Humberto Delgado para actuar en representación del pueblo portugués, que se vio burlado por Salazar en las elecciones del año 1958 cuando Delgado fue candidato a la Presidencia de la República, también describe que una acción como la que realizaría Galvão no afectaría las leyes internacionales, sobre acciones de esta naturaleza en el mar, puesto que el barco es territorio portugués”.

santa maria eDos factores de interés que anteriormente se mencionan, sobre “las leyes internacionales” y el hecho de ser la navegación considerada como “territorio portugués” influyeron en la opinión de muchos especialistas que no consideraban el secuestro como un acto de terrorismo, como sí lo calificaban Salazar, Franco y sus seguidores.

Siguiendo con las primicias que llegaban al periódico venezolano Últimas Noticias, en otro de sus artículos se informaba: “También se pudo conocer el contenido de otro importantísimo documento y que es propiamente una ‘credencial’ del General Humberto Delgado. Fue hecha en Sao Paulo el 23 de septiembre de 1960 y por medio de la cual expone con base a los resultados de las elecciones de 1958 y en los que Delgado representó a la oposición, él quedaba autorizado para crear las condiciones hacia un cambio de gobierno en su país y llevarlo a su liberación”.

Noticias, tras noticias, día tras día, así iba corriendo la tinta en la prensa para contar la historia.  El balance, a los ojos de muchos, una acción lejana al terrorismo que pretendía la lucha por la libertad de varios países y sentar un precedente en el mundo.  Era la filosofía de su propia vida la que los inspiraba, porque “el hombre al estar condenado a ser libre, carga con todo el peso del mundo en sus espaldas”, como escribía Jean Paul Sastre.  Y estos hombres, desde Venezuela demostraron que eran “capaces de trascenderse a sí mismos” embarcando la “Santa Libertad”.

Artículo anteriorNavíos: con la esperanza a flote
Artículo siguienteCorazón luso palpita en sectores humildes de Caracas
Periodista de Planta vurdaneta@correiodevenezuela.com Egresada como Comunicadora Social de la Universidad Católica Andrés Bello y con un postgrado en Gerencia Educativa en la Universidad Santa María. Ha trabajado en medios como Meridiano, La Voz y Radio Capital. Fue miembro del Instituto Portugués de Cultura y se ha desempeñando como docente universitaria, además de impartir talleres literarios a niños y adolescentes. Forma parte del equipo de periodistas del CORREIO da Venezuela desde 2004. Se declara una admiradora de la cultura portuguesa, sobre todo de su literatura y su fado. “Gracias al periódico he conocido una gran comunidad, ejemplo de trabajo y perseverancia”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here