¿El cambio de horario afecta el reloj biológico?

La primera vez que hubo un cambio de horario estacional por este motivo fue en Estados Unidos durante la Primera Guerra Mundial

0
2135

Ommyra Moreno Suárez

Habitantes de varios países del hemisferio norte tuvieron que modificar la hora de sus relojes a finales de octubre para entrar en lo que se llama “hora de invierno”. Este cambio, que aseguran trae beneficios porque significa aprovechar la luz solar, lo que se traduce en el ahorro de energía, implica que la noche llegue más temprano, un evento que afecta a las personas que padecen trastornos de ansiedad y depresión. Según una nota reseñada en la publicación British Medical Journal, las personas tienden a ser más felices, enérgicas y menos propensa a enfermar en los días largos y luminosos de verano, mientras que su humor tiende a disminuir, provocando que los estados de ansiedad y depresión se intensifique durante los días más cortos y grises del invierno.

La primera vez que hubo un cambio de horario estacional por este motivo fue en Estados Unidos durante la Primera Guerra Mundial y el objetivo fue ahorrar combustible. Sin embargo, el origen de esta idea hay que buscarlo en 1784 cuando Benjamin Franklin propuso algunas medidas para ahorrar energía, entre las que se encontraba reducir el consumo de cera y velas.

El cambio de hora en sí se reguló en muchos países en 1974, a partir de la crisis del petróleo para aprovechar más la luz solar y consumir menos electricidad. En España, el cambio de hora está regulado por el Real Decreto en 2002, adoptando la Directiva Europea de 2001. Aunque el decreto se renueva cada cinco años, la Unión Europea ya ha dado carácter indefinido a esta costumbre, alegando ventajas en la agricultura, la hostelería y en el ahorro energético (que podría llegar a un 5%).

Los expertos en el tema, aseguran que aunque no se puede ir en contra del cambio de horario, hay pequeños ajustes que se pueden realizar para que el huso horario no afecte el organismo. Se recomienda en primer lugar mantener hábitos de sueño regulares, exponerse a la luz solar durante una o dos horas posteriores al cambio de horario y adaptarse al cambio desde algunos días antes en pequeños cambios graduales de diez minutos cada día.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here