Carlos Martín y Dany Alexander Da França, los primos sacerdotes de la Familia Salesiana en Venezuela

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Marcos Ramos Jardim

Hijos de padres provenientes de la freguesia de São Vicente, concelho de Funchal, en la Región Insular de Madeira, Carlos Da França y Dany Da França primos hermanos paternos, nacieron dentro de una familia muy arraigada en las raíces cristianas que caracteriza a la comunidad portuguesa, dedicados a la rama comercial de carnicería, charcutería y frutería, sus padres los acostumbraba a llevarlos a la misa los domingos, desde niños estudiaron en colegios administrados por los salesianos de Don Bosco, la pasión y la alegría de estar entre los jóvenes y acompañando en sus procesos de educación y formación animaron a los primos Da Franca, en seguir la obra de San Juan Bosco, donde la santidad siempre consistirá en estar alegres siempre, una frase muy conocida por el fundador de la Congregación de San Francisco de Sales, mejor conocidos en el mundo como “salesianos”, Carlos y Dany son los rastros lusitanos guiados por la advocación de María Auxiliadora.

Carlos Martín Da França Catanho nació el 06 de julio de 1971, estudio la primaria en el Colegio Domingo Savio y la secundaria en el Colegio San José ambas instituciones salesianas se encuentra ubicado en Los Teques, capital del estado Miranda, al concluir sus estudios de bachillerato entra al aspirantado y al noviciado de los salesianos, su formación sacerdote lo obtuvo en Los Teques, San Antonio de los Altos y por ultimo Caracas, en pleno cumpleaños de su mamá, el 05 de diciembre de 1998 le anunciaron su ordenación sacerdotal celebrada el 10 de julio de 1999, su primera misión como sacerdote salesiano fue la construcción del Centro Vocacional Domingo Savio, en Duaca, municipio Crespo, en el estado Lara, donde fue director durante tres años (1999 – 2002), posteriormente es nombrado ecónomo del post noviciado en Los Teques (2002 – 2004) luego debuta como director del Colegio Salesiano Pío XII en Coro, capital del estado Falcón (2004 – 2007), al concluir su servicio en tierras falconianas es trasladado a Caracas, para ser el director del Colegio San Francisco de Sales en Sarria, Caracas (2007 – 2009) en su primera década como sacerdote es designado coordinador de la Pastoral Juvenil Salesiana, en el 2014 represento a los salesianos ante la Asociación Venezolana de Educación Católica (AVEC), luego director del post noviciado en Los Teques (2017 – 2020) y recientemente regresa a la Inspectora Salesiana San Lucas, como el ecónomo de la Congregación San Francisco de Sales en el país.

Danny Alexander França de Freitas nació el 12 de diciembre de 1975, en Caracas, estudió la primaria y la secundaria en el Colegio San Francisco de Sales en Sarria, Caracas, recién graduado de bachiller entra al noviciado salesiano, es ordenado diacono el 08 de diciembre de 2004, fecha que se conmemora la Inmaculada Concepción, patrona de Portugal y el inicio del Oratorio San Francisco de Sales, fundado por San Juan Bosco y posteriormente su ordenación sacerdotal coincidió con las celebraciones de Nuestra Señora del Carmen, el 16 de julio de 2005 es ordenado sacerdote, su primera misión fue en el Vicariato Apostólico de Puerto Ayacucho durante 6 años (2005 – 2011) acompañando al Monseñor Obispo José Ángel Divasson SDB en la escuela de animadores y las diferentes obras salesianas a lo largo y ancho del estado Amazonas, durante su estadía en la entidad federal amazónica, comienza a sufrir de la tensión y es trasladado a Barinas por 6 años (2011 – 2017) a estar frente de la Escuela Técnica Agronómica Salesiana y la residencia de dicha comunidad, posteriormente es trasladado al Teologado Salesiano en Macaracuay, como formador durante 2 años (2017 – 2019), actualmente se desempeña como director del Colegio Don Bosco de Altamira.

¿Cómo nace el llamado de Dios a ejercer el sacerdocio y como ha ejercido la experiencia dentro del carisma salesiano? Además de ser primos que ejerce la misma vocación

Padre Carlos Martín: “Estudié desde la primaria en el Colegio Domingo Savio en los Teques, llegue con problemas de conducta y mi mama busco otra opción con los salesianos en los Teques, me abrió la posibilidad del cupo, desde los 7 años estudiando en el colegio, quinto año me hicieron la propuesta, pero el padre al ver rechazo, me invito engañado a un retiro juvenil y era un encuentro vocacional, comencé a participar en la actividad cuando me enteré era de formación cristiana, me quede viviendo la experiencia, los cinco aspirantes que estudiaban conmigo, al año se retiraron y quedé yo solo, mi vocación nace del estar disfrutando el trabajo con la gente, la necesidad educacional y emocional de los jóvenes, la gente y de hacer cosa buenas por los demás, en quinto año entre en ese discernimiento, la iglesia donde asistía en Los Teques era la Parroquia Nuestra Señora de Fátima, donde participaba como monaguillo, nunca pensé en ser sacerdote, andaba pendiente del negocio familiar. Siempre tuve el respaldo de mi familia, mis hermanos y yo somos contemporáneos soy el menor de ellos y el primero que se fue de la casa, toda mi formación pase cerca de mi familia, siempre mis padres estuvieron presente, yo pensaba que el hermano de Danny iba ser sacerdote, a través del tiempo Danny sintió el llamado, él fue por su propia vía, no hubo influencia en el camino que el estaba haciendo, no hemos coincidido con una comunidad, no obstante coincidimos que es una gran bendición en tener un familiar cercano ejerciendo la misma laboral sacerdotal y dentro del mismo carisma religioso, que somos muy devotos de San Juan Bosco y María Auxiliadora, por nuestra tradición con los salesianos, no obstante también le tengo una admiración por San Martín de Porras y San Francisco de Asís”.

Padre Danny Alexander: “Desde el Colegio San Francisco de Sales en Sarria, donde estudie una buena parte de mi vida, recuerdo que el padre Manuel Vivas, realizó una encuesta te gustaría quedarte con Don Bosco, me gustaba mucho el ambiente del colegio salesiano, participé en una convivencia vocacional en los Teques, estudie del tercer al quinto año de bachillerato en el aspirantado salesiano en Los Teques, en mi casa había una mezcla entre las advocaciones marianas de la Auxiliadora y Fátima, de hecho mi hermana lleva el nombre de María Auxiliadora por una promesa de mi mama, Nuestra Señora de Fátima siempre estuvo presente gracias a mis padres, que también lo invocábamos desde nuestro negocio en la carnicería y el abasto. Para mi fue muy natural la decisión de dedicarme a la vida religiosa quería ser como los sacerdotes de mi colegio, en ese momento no sabia del camino que hacia mi primo Carlos, para él fue una sorpresa cuando entre a los encuentro vocacionales, no hemos estado en una misma comunidad, pero hemos estado cerca, siempre tuve el apoyo de la familia lo que más le costó fue la distancia, el de salir de la casa y haber estado tan lejos entre Amazonas y Barinas, yo salí muy joven de mi círculo familiar. En su momento me llamo la atención la vida de San Francisco de Asís, pero al final en mi discernimiento ganó San Juan Bosco, también le tengo una devoción santoral a San Maximiliano Kolbe y la Santa Madre Teresa de Calcuta, y por supuesto siempre bajo el manto de Nuestra Señora de Fátima y María Auxiliadora, aunque tengo un cariño especial por las advocaciones de Guadalupe por nacer en su día y la Virgen del Carmen por mi ordenación sacerdotal”.

¿Cómo ha sido la presencia de la comunidad portuguesa en la Familia Salesiana?

Padre Dany Alexander: “En la familia salesiana hay varias portugueses, cooperadores, dentro de la familia siempre esta la huella lusitana en los colegios y en cada obra, los lusos venezolanos están muy involucrados en nuestra obra, se nota la devoción y el cariño con el trabajo de la iglesia, aunque algunas hermanas de origen portugués tratan de equilibrar la celebración de Nuestra Señora de Fátima con la Madre María Mazarello, que ambos se celebran el 13 de mayo, gracias a las raíces portuguesas le tenemos una devoción por la madre de Dios, que nos ayudo a tener el mismo cariño tanto a Fátima como a María Auxiliadora”.

¿La comunidad portuguesa que se siente identificado por el carisma salesiano ha logrado propagar la devoción por la beata lusitana Alejandrina da Costa?

Padre Carlos Martín: El testimonio de la Beata Alejandrina Da Costa, es interesante, siempre le proponía a los muchachos durante las clases que impartía en el noviciado, le enseñábamos que la cooperadora salesiana solo consumía la comunión y fue fuente de consuelo para mucha gente, sobre todo en personas con situaciones difíciles se toma el ejemplo de ella, además seria interesante llevar como propuesta la conmemoración de esta beata ante la comunidad portuguesa, dicha fecha coincide con la ultima aparición de Nuestra Señora de Fátima el 13 de octubre, mi primo Dany Alexander ha promovido bastante la imagen de la Beata Alejandrina la imagen, no solo por ser portuguesa, sino de su testimonio de vida, es muy conocida al nivel salesiano, es una tarea pendiente llevar esta devoción a la comunidad portuguesa, ya que ha ella ha sido una gran bandera de la rama laical de la familia salesiana, que son la Asociación de Salesianos Cooperadores, la mística portuguesa junto a la madre de Don Bosco, Margarita Occhiena son las únicas salesianas cooperadoras que se le ha reconocido los dotes de santidad, en la Misión Católica Portuguesa, el padre Alexandre Mendonça me invitaba a nombrar a la beata en cada 13 de octubre y también a presidir la eucaristía en las fiestas patronales a São Vicente, por mis orígenes familiares.

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