Carlos Purroy, el contador de la comunidad portuguesa

Este contador quedó conectado para siempre con la historia de la comunidad lusa en el país

0
818

Delia Meneses

Carlos Purroy Marquez, de profesión contador público, fue un ilustre venezolano que prestó apoyo económico y asesoró a muchos portugueses en la época en la que iniciaron su vida comercial en Venezuela. Por eso es considerado como un segundo padre por muchos emigrantes madeirenses que se establecieron y prosperaron en la tierra de Bolívar.

El cariño que le tenían era tanto que cuando falleció, el 15 de agosto de 2012, a los 85 años, le celebraron una misa en la Iglesia Matriz en Ribeira Brava, Madeira, muestra de que dejó muchos amigos tanto en Venezuela como en Portugal.

Este contador llegó a visitar Madeira en 1981 y quedó conectado para siempre con la historia de la comunidad lusa radicada en el país, pues mucho ayudó a los madeirenses a dar sus primeros pasos en el mundo comercial y empresarial.

Su familia recuerda que Purroy, desde muy joven, se destacó en el área de la contabilidad, pues comenzó a llevar las cuentas de los negocios de amigos y conocidos cuando apenas tenía 17 años. También fue prestamista, pedía intereses competitivos por el dinero que prestaba, gestionaba documentos y hasta proporcionó asesoría jurídica para lidiar con la burocracia.

Aunque no tenía ascendencia portuguesa, mantuvo una relación muy estrecha con la comunidad lusa que comenzó a crecer en Venezuela entre las décadas de 1940 y 1960.

Los que lo conocieron dicen que «era mais que um portugués». Recuerdan que llegó a frecuentar el Centro Portugués de Caracas, casa que visitaba con toda libertad a pesar de no ser socio. Carlos Purroy se convirtió en un amigo que mucho ayudó a quienes llegaron a Venezuela en la búsqueda de un futuro mejor.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here