Celebrar o llorar por la graduación de tu hijo

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Mariela comparte un café con su amiga Carlota y, en medio de la conversación, llegan al tópico de los gastos extraordinarios que demanda una graduación de bachiller. Mariela comenta que a ella y a su esposo los tomó por sorpresa el costo de la de su hijo Luis Ernesto el año pasado y, como consecuencia de ello, el presupuesto familiar quedó descuadrado durante varios meses.

Con el paso del tiempo, una graduación de bachillerato se ha convertido en una festividad de varios meses. Consta de diversos eventos como fiestas de recaudación de fondos, ventas de rifas, ornamentación de carros para las caravanas, contratación de servicios fotográficos, acto de entrega de diplomas y reconocimientos, fiesta de celebración, viaje de fin de curso, cada uno de los cuales demanda aportes de dinero.

Muchos padres no conocen el detalle de las actividades de la graduación de sus hijos, por lo que no toman precauciones al respecto. Los jóvenes, por su parte, piensan en esto desde antes de llegar al último año de educación superior, no lo comparten con sus representantes y asumen que cuentan con el dinero para cubrir todos los gastos. A los jefes de familia les corresponde involucrarse activamente en el tema.

Los padres, generalmente, manejan un presupuesto limitado y cuando los graduandos llegan a casa a solicitar dinero para cada una de las actividades de graduación, se encuentran con que no hay disponibilidad de efectivo para ello. Comienza aquí un conflicto que pudo evitarse con una comunicación abierta que llevara a los progenitores a trabajar con sus hijos en la planificación financiera para esta gran celebración familiar.

En las distintas etapas de la vida se presenta el deseo de realizar ceremonias que ameritan el ahorro anticipado para su ejecución, tales como el festejo de los quince años de la niña, la graduación de los hijos, el viaje de bodas de plata. Las festividades familiares son parte del disfrute que se merecen los miembros del hogar y ahorrar para llevarlas a cabo es producto de un manejo sano de las finanzas familiares.

Carlota le cuenta a Mariela que en su casa ya han comenzado a ahorrar para los gastos de graduación de Miguel, dentro de dos años. Cada mes dedican una parte de su ahorro a este fondo y Miguel coloca un porcentaje de su mesada como su contribución. Este plan fue elaborado con la participación de sus dos hijos como ejercicio en su entrenamiento en el manejo de las finanzas personales.

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Articulista de Opinión isabel.idarraga@gmail.com Economista egresada de la Universidad de Carabobo, con Especialización de Economía Empresarial por la Universidad Católica Andrés Bello. Diplomada de e-learning ESAE Online Business School y de tutoría virtual por la Universidad Central de Venezuela. Es experta en finanzas personales, protección patrimonial y seguridad financiera para personas, familias y empresas. Realiza actividad docente y de facilitador en temas relacionados con finanzas personales y emprendimiento. Es columnista de varios medios y colaboradora en la revista Gerente. Forma parte del equipo de Columnistas de opinión del CORREIO da Venezuela desde el año 2012. Apasionada por la fotografía, la música y la lectura.

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