Costa afirma que el Banco de Portugal acordó y llevó a cabo la venta de Banif por resolución al Santander

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El primer ministro aseguró que el Banco de Portugal en diciembre de 2015, concluyó que la venta de Banif al Santander por resolución era la única alternativa a la liquidación.

Esta postura aparece en las respuestas de António Costa a las 12 preguntas que le dirigió el PSD el pasado 23 de noviembre para aclarar las declaraciones del ex gobernador del Banco de Portugal, Carlos Costa, según las cuales hubo una actuación deliberada del Gobierno para precipitar la resolución del Banif.

En el documento enviado al Parlamento, António Costa responde a las preguntas de los socialdemócratas de forma conjunta -y no una a una- y adjunta 12 documentos, entre ellos una declaración del Banco de Portugal del 20 de diciembre de 2015 sobre la venta de Banif.

«Dado el fracaso del proceso de venta voluntaria, el Banco de Portugal, como Autoridad de Resolución, concluyó que la venta en el contexto de la resolución era la única alternativa a la liquidación. El proceso de venta en el contexto de la resolución fue así conducido por el Banco de Portugal», argumentó el líder del Ejecutivo, antes de referirse concretamente a aquella declaración de la institución entonces dirigida por Carlos Costa cuando se anunció la venta en resolución al Santander Totta.

«El Banco de Portugal considera que, dadas las circunstancias y las restricciones impuestas, la venta de la actividad de Banif es la solución que salvaguarda la estabilidad del sistema financiero nacional y protege los ahorros de familias y empresas, así como la financiación de la economía», subrayó António Costa, citando el comunicado del banco central nacional del 20 de diciembre de 2020.

El PSD preguntaba al Primer Ministro si puede confirmar que en la mañana del 14 de diciembre de 2015 envió una comunicación escrita al Presidente de la Comisión Europea y al Presidente del Banco Central Europeo en la que afirmaba que el Banco Banif se encontraba en un proceso de resolución y/o en una «fase previa a la resolución».

El Primer Ministro corrige la fecha del 14 de diciembre dada por el PSD y asume que «envió una carta al presidente de la Comisión Europea y al presidente del Banco Central Europeo (BCE)», carta que salió de su despacho con destino al despacho del Ministro de Asuntos Exteriores el 15 de diciembre para ser enviada por valija diplomática.

António Costa alude entonces a desacuerdos en este proceso entre la entonces ministra de Finanzas, Maria Luís Albuquerque, y el gobernador del Banco de Portugal, Carlos Costa, en noviembre de 2015, una situación que, según él, se produjo justo antes de la toma de posesión del primer Ejecutivo socialista en minoría.

«En el escenario de total divergencia expuesto a la Comisión Europea entre el XX Gobierno [el último de Pedro Passos Coelho] y el Banco de Portugal que existía en noviembre de 2015, la carta pretendía asegurar a las instancias europeas la determinación del Gobierno portugués de promover la estabilidad del sistema financiero, haciendo frente a todas las situaciones ya mencionadas y no persistiendo en comportamientos de aplazamiento o negación ante la necesidad de actuar, de los que Banif fue el ejemplo más lamentable», responde el actual primer ministro.

En este punto sobre Banif, el líder del Ejecutivo envía ahora al Parlamento como anexo una carta de la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, dirigida a Maria Luís Albuquerque el 12 de diciembre de 2014, en la que insta al Gobierno portugués a presentar un plan de reestructuración creíble para Banif a finales de marzo de 2015 a más tardar.

António Costa también acompañó sus respuestas con un documento que revela que el 17 de noviembre de 2015, todavía bajo el Ejecutivo de Passos Coelho, el Banco de Portugal constató que Banif tenía «fondos insuficientes» y ordenó la presentación en diez días hábiles de medidas creíbles para reforzar su capital.

«El intercambio de correspondencia entre el entonces gobernador del Banco de Portugal y la ministra Maria Luís Albuquerque muestra una divergencia total y paralizante entre el camino propuesto por el Banco de Portugal y el defendido por el Gobierno», añadió.

El 17 de noviembre, el actual líder del ejecutivo continuó, citando documentos, Carlos Costa escribió a Maria Luís Albuquerque, alertándola de «la urgente necesidad de reforzar los fondos propios de Banif» y solicitando una solución de recapitalización pública, subrayando que incluso podría tener que proponer una medida de recapitalización obligatoria.

Dos días más tarde, el 19 de noviembre, Maria Luís Albuquerque «expresa su sorpresa por el cambio de postura del gobernador, y defendida por la Comisión Europea, sobre el camino a seguir por el banco.

Por eso, según el Primer Ministro, cuando su Gobierno tomó posesión, faltaban «tres días para que venciera el plazo que el Banco de Portugal había fijado para que Banif ampliara su capital, la situación del banco seguía deteriorándose y no había habido entendimiento» entre el Ejecutivo de Passos Coelho y el Banco de Portugal «sobre el camino a seguir y la urgencia era cada vez mayor».

El 1 de enero de 2016 entraron en vigor «nuevas normas europeas de resolución bancaria que implicaban condiciones más onerosas para los tenedores de deuda y, sobre todo, para los depositantes de las entidades.»

«Desde su toma de posesión, en los pocos días disponibles hasta el vencimiento del proceso de venta en curso, el XXI Gobierno Constitucional [la primera minoría socialista] ensayó diversas soluciones que hacían compatible la minimización del coste potencial para los contribuyentes con un saneamiento del sistema financiero», subraya António Costa, que deja otra nota, desmintiendo la versión de Carlos Costa en el reciente libro «El Gobernador».

«En los intensos contactos con la Comisión Europea, en los que el Gobierno y el Banco de Portugal estuvieron siempre implicados, esa institución hizo inviables algunas de esas soluciones [de venta voluntaria] en el contexto de la evaluación de su compatibilidad con el régimen de ayudas estatales, concretamente al no permitir la integración del Banif en la Caixa Geral de Depósitos (…) El proceso de venta voluntaria no se produjo en el plazo requerido, y se demostró que no era viable una venta que no se produjera en un contexto de resolución», concluye el actual líder del Ejecutivo.

António Costa no responde a la pregunta del PSD sobre «cómo se explica que TVI informara, a las 22:00 horas de la noche anterior al envío de la carta [a Bruselas], de una información que coincidía con lo incluido como contenido y que, presumiblemente, sólo conocían él y su Gobierno».

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