El calentamiento global cambia la vida y los hábitos de plantas y animales en Portugal

0
24

El cambio climático está cambiando la vida y los hábitos de las plantas y los animales en Portugal, están apareciendo nuevas especies de peces en las aguas nacionales, las aves están cambiando su comportamiento y «hay un movimiento hacia el norte».

En relación con el último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, el acrónimo original), publicado recientemente y que advierte de cambios irreversibles en el planeta provocados por la humanidad, la agencia Lusa habló con varios expertos, quienes aseguran que el cambio climático existe y ya está afectando a Portugal.

«Hay un movimiento hacia el norte», afirma Rui Pimenta Santos, profesor de la Universidad del Algarve especializado en ecología marina y plantas marinas, refiriéndose a algas y peces.

«El calentamiento del océano es una evidencia, y las especies reaccionan ante él. En la costa del Algarve hay ahora peces que sólo existían en Madeira y en las Azores, y las especies de aguas más frías se están desplazando hacia el norte», explica a Lusa, y añade que lo mismo ocurre con las laminarias, grandes algas pardas que sólo existían en el norte del país, y que se están desplazando aún más hacia el norte.

Por otro lado, hay otras especies de algas, procedentes de aguas más cálidas, que han entrado en Portugal. Es cierto, dice, que los límites térmicos de la especie son amplios, pero advierte que en las zonas fronterizas de temperatura «cualquier calentamiento marca la diferencia».

Pero no es sólo en el mar donde los científicos encuentran cambios. André Carapeto ha coordinado la Lista Roja de la Flora Vascular de Portugal Continental, presentada en 2020, y es especialista en plantas en peligro de extinción, en las que los efectos del cambio climático se ven «más claramente, sobre todo en aquellas con hábitats muy específicos».

Este es el caso de las plantas que viven por encima de los 1.500 metros de altitud. El aumento de las temperaturas en la Serra da Estrela, con menos nieve, afecta a 30 especies de plantas que «no tienen a dónde ir» y ven sus hábitats ocupados por otras plantas que empiezan a «trepar» por la montaña, como las retamas y los riscos de Montpellier, explica a Lusa.

Domingos Leitão, director ejecutivo de la Sociedad Portuguesa para el Estudio de las Aves (SPEA), también declaró a Lusa que en los 30 años de cambios en el comportamiento de las aves ha influido el cambio climático, pero también otros factores de origen humano, como la agricultura intensiva, o la captura accidental de aves marinas en las redes de pesca.

El calentamiento global es uno de los factores, dice, que ha provocado que algunas aves migratorias se vuelvan más sedentarias, como la cigüeña blanca, al igual que la abubilla, y que gran parte de la población pase el invierno en Portugal. «Antes emigraban porque no tenían condiciones para pasar el invierno, pero ahora sí», dice, poniendo también el ejemplo del britango, una especie de buitre.

Esto no es necesariamente malo, subraya, pero se pregunta adónde irán las aves que necesitan zonas más frías. Joaquim Teodósio, también de la SPEA, que defiende que, debido al cambio climático, Portugal debería empezar ya a modificar las actuales áreas protegidas, dice que el calentamiento puede estar cambiando el comportamiento de aves como el correlimos o las limícolas (aves acuáticas), y que es natural que aparezcan en Portugal especies típicas del norte de África.

Según la AEPD, las especies que se reproducen en el norte de Europa, donde la primavera llega antes, se anticipan al calendario migratorio, como la curruca, que abandona antes el invierno austral. Pero el calentamiento también adelanta la reproducción de los insectos de los que se alimenta y cuando llega a las zonas de anidación puede no quedar alimento para las crías. «Al igual que la curruca, varias otras aves migratorias ven comprometida su reproducción por este desajuste entre los ritmos de respuesta de las aves, los insectos y las plantas al cambio climático», señala la AEPD.

José Alves, biólogo e investigador del Centro de Estudios del Medio Ambiente y del Mar de la Universidad de Aveiro, especialista en aves migratorias, tampoco tiene dudas: «El cambio climático está muy ligado a las aves migratorias y el cambio en su comportamiento es muy notable».

El Ártico, con un gran aumento de las temperaturas, provoca un cambio en la respuesta de las aves a la primavera, llegando antes a los estuarios portugueses. Pero José Alves señala que son las generaciones más jóvenes las que llegan antes, por lo que la respuesta al cambio climático se produce en una generación. Pero advierte: «Puede que algunas especies no tengan tiempo de adaptarse».

Y si hay pájaros como la cigüeña blanca que ya no salen de Portugal, en Islandia hay pájaros que pasaban el invierno en Portugal, y ahora tampoco migran, y se quedan siempre en Islandia. José Alves advierte que pueden morir si el invierno es demasiado duro en este país.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here