FEV: Empresa eléctrica estatal está al borde de la quiebra

LUSA .- La migración de profesionales calificados, las constantes averías y la falta de inversión están afectando a la estatal Corporación Eléctrica Nacional de Venezuela (Corpoelec) dejándola «casi al borde de la quiebra», según los sindicatos y la prensa local.

“Una brutal migración de técnicos calificados y la falta de inversiones mantienen a Corpoelec casi al borde de la bancarrota, cuyo funcionamiento es tan mínimo que no tiene capacidad de respuesta en comunidades que demandan un mejor servicio”, según el diario La Prensa de Lara. .

La situación fue denunciada por los voceros de la Federación Venezolana de Electricidad (FEV, sindicato), Edgar Bracho y Oswaldo Méndez, quienes acusan a la empresa de ocultar datos sobre trabajadores en activo y señalan los bajos salarios y la falta de seguridad como los motivos de «constantes demisiones desde 2016».

El 45% de los 40 mil trabajadores se despidieron. Esta estampida se debe a los bajos salarios. Un trabajador recibe un salario de un dólar (0,83 euros) y la canasta básica de alimentos cuesta 300 dólares (248,13 euros). Los trabajadores abandonan la industria en busca de calidad de vida ”, según Edgar Bracho.

Además «el 90% de los empleados son discriminados» porque a través de la plataforma estatal Patria, «algunos trabajadores con nómina alta, como gerentes e ingenieros, reciben una bonificación» entre 45 y 120 dólares (entre 37,22 y 99,25 euros) lo «que genera insatisfacción y desánimo en los pocos trabajadores que permanecen en las fábricas”.

Según Oswaldo Méndez, faltan inversiones en generación, transmisión, distribución y comercialización de energía eléctrica, cuya producción en algunas regiones es menos del 10% de las necesidades.

La FEV también advierte que sólo 50 de las 350 oficinas comerciales de Copaelec están abiertas y que no se están haciendo «lecturas» mensuales en los medidores de consumo.

La Federación también afirma que el número de vehículos disponibles para hacer frente a averías es un poco más del 10% de la flota existente, lo que lleva tiempo para el servicio.

“Los clientes no tienen adónde acudir para solicitar el servicio, ya que se ven obligados a pagar sobornos si quieren montar un negocio o reparar averías”, dice Oswaldo Méndez.

Según la Asociación Venezolana de Ingeniería Eléctrica, «las fluctuaciones eléctricas persisten y persistirán» en el país debido al «deterioro» del sistema, cuestiones relacionadas con la disponibilidad de combustible para los generadores termoeléctricos y el mantenimiento de las plantas del Guri, Caruachi y Macagua.

En Venezuela, existen constantes quejas de la población por fallas en el suministro de energía eléctrica, que van desde apagones hasta subidas o bajadas de voltaje.

Según la organización no gubernamental Comité de Afectados por Apagones (CAPA), Venezuela registró 157.719 apagones y fallas eléctricas entre enero y diciembre de 2020.

El 7 de marzo de 2019 se produjo el mayor apagón en la historia de Venezuela: una falla en la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar dejó al país a oscuras durante cinco días.

Un año después, el 25 de marzo de 2020, hubo otro apagón importante que afectó al menos a 16 estados y parte del Distrito Capital.

El 6 de mayo de 2020, 19 de los 24 estados de Venezuela quedaron total o parcialmente a oscuras debido a un apagón que también afectó las comunicaciones telefónicas e Internet.

Y 13 días después, un apagón dejó a la ciudad de Caracas y a más de la mitad del país a oscuras.