En defensa propia

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El término “En defensa propia”, quizás no sea necesario explicarlo mucho, toda vez que se explica por sí solo. Con él me refiero al hecho de que no debemos eludir las responsabilidades cuando alguien nos ataca.

Y esto ha estado sucediendo desde hace ya rato mientras el silencio cómplice ha sido el protagonista de esta historia. Lo más sensato y lógico es oponerse a ese ataque. No hacerlo es sencillamente una cobardía y nos hace cómplice de lo que sucede. No es que yo sea muy valiente que digamos, pero estamos perdiendo el país que nos vio nacer. Y la opción que nos queda no es precisamente callar. Creo que ya es hora de desenmascarar a quienes ejercen el poder. Ya lo escuchamos alguna vez cuando palabras más, palabras menos Martin Luther King afirmaba que: «Lo preocupante no es la perversidad de los malvados sino la indiferencia de los buenos.» Frase tan vigente en Venezuela que más bien parece hacer sido pronunciada refiriéndose a este país. La sumisión y la tolerancia exacerbada no es precisamente paciencia, más bien es una idiotez y naturalmente el camino más cómodo. Y eso es precisamente lo que aquí está ocurriendo. Para que la monarquía francesa dejara paso a la república, hubo necesidad de que la gente, el pueblo llano, tuviera que cambiar sus prendas más valiosas de oro y plata, por un simple plato de comida. Hacia allá vamos, si no detenemos esto que macabramente nos ocurre. Cada día se hace más insostenible vivir en esta sociedad de cómplices. La escasez de todo y la muerte de todos van de la mano, y no me refiero a las cárceles, sobrepobladas y gobernadas por Pranes, me refiero a la gente común que hace mercado con lo poco que puede, haciendo las largas colas una vez que se entera de que llegó uno de los productos que estaba esperando: aceite, arroz, crema dental, papel tualè, Diovan, Pritol o lo que sea que necesitemos. Los costos van por el ascensor y los sueldos por las escaleras. .

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Articulista de Opinión altatribuna@yahoo.com.mx Licenciado en Administración Comercial por la Universidad Central de Venezuela, con Maestría en Finanzas de Empresas por la Universidad José María Vargas. Doctor Honoris Causa. Conferencista, Orientador, Terapeuta y Autor de varios libros. Especialista en gestión integral de capacitación y formación en metodologías y dinámicas para crear eventos de formación empresarial. Consultor gerencial. Director del Instituto Venezolano de Metodología. Profesor de postgrados. Conferencista internacional. Escritor de varios libros. Creador y facilitador de: “El Famoso Taller Oratoria y Liderazgo”. Forma parte del equipo de columnistas de opinión del CORREIO da Venezuela desde el año 2008.

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