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Fernando Araujo de Santos: “Tengo 71 años y todavía bailo O Bailinho”

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Por Mike Suárez Ferreira

Fernando Araujo de Santos es un portugués nacido en Cámara de Lobos, en la Isla de Madeira. En Portugal fue estudiante en la escuela agrícola del Jardín Botánico, jugó fútbol profesional con el Nacional de Madeira. Cuando cumplió los 18 años decidió viajar a Angola con su hermano, quien vivía allá con su esposa y su hija recién nacida.

“Me dijo que me pagaba el pasaje, pero que me fuera con él” -afirmó Fernando Araujo. Portugal, para ese entonces, se encontraba en guerra con Angola que era la más suave que había en ese momento. Comenzó trabajando en la hostelería como ayudante de recepcionista. Al cumplir los 21 años, Fernando Araujo, tuvo que cumplir el servicio militar obligatorio durante tres años y dos meses.

Durante el servicio militar, Araujo de Santos, sirvió en el rango de Cabo de Transmisiones de Artillería Pesada y apoyó a Infantería. Al terminar la vida militar regresó a trabajar en la hostelería donde trabajó durante 11 años y medio. Un mes antes de la independencia de Portugal, el 25 de abril, se casó con quien sería la madre de sus hijos, quien es una mujer de Angola, hija de padres madeirenses.

En 1978 tuvo la oportunidad de viajar a Brasil o Venezuela y por consejos de familiares decidieron mudarse con sus hijos a tierras venezolanas. Los familiares que estaban en Caracas, Sebastián Araujo, su hermano; y Vasco, su primo; ayudaron a la familia de Fernando Araujo de Santos financieramente.

Su vida laboral en Venezuela comenzó como ayudante de mesonero en el Padova por dos años y medio. “No importa tu trabajo, todo trabajo es digno” -dijo Fernando Araujo. Comenzó a gerenciar un negocio en El Rosal por tres años. En 1990 se le dio la oportunidad de gerenciar un restaurante muy conocido de la ciudad capitalina con su primo que era el accionista principal. Después de 31 años, Fernando Araujo, continúa gerenciando este reconocido restaurante.

“La vida de todo inmigrante es totalmente para superarse. Uno cuando inmigra debe tener muchos sacrificios si desea crecer. Muchos sacrificios muchas privaciones de muchas cosas. Cuando usted desea superarse planifica una meta para alcanzar, sino es mejor quedarse en su país” -aseguró.

Fernando Araujo de Santos sueña con lograr tener su propio hotel. “Planifica esa meta y uno lucha por ella, por alcanzarla. Si uno se porta bien con la vida y con la sociedad: respetando, sin atropellar a nadie, uno lo puede lograr. Y si me voy a la tumba y no logré esa meta lo hago con la conciencia tranquila porque luche para eso. Siempre con respeto a la sociedad, a las normas, a la ley y a los principios de convivencia de una sociedad” -afirmó.

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