Secretos de cocina: Huevos Chimbos

En nuestro recorrido por los platos típicos venezolanos, podemos encontrar una variedad de sabores, olores y texturas. Invitamos a nuestros lectores a conocer un poco más acerca de las raíces criollas. La especialidad de esta semana son los tradicionales “huevos chimbos”.

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En Venezuela se cree, comúnmente, que este dulce a base de yemas de huevo y licor es de procedencia zuliana; pero lo cierto es que los “huevos chimbos” se pueden conseguir en distintos países del mundo. Esto se debe a que el origen de este particular postre se remonta a los conventos coloniales, mucho antes de que América del Sur se independizara de la corona española.

La receta probablemente llegó a estas tierras a través de alguna dama española, pasando luego a los conventos: las religiosas acostumbraban regalar los codiciados huevos chimbos a sus superiores o a sus benefactores. Sin embargo, no eran las monjas sino sus empleadas quienes se dedicaban a preparar los huevos chimbos. Según los relatos, las yemas había que batirlas por más de media hora y luego la mezcla se debía hornear durante el doble de tiempo, una hora aproximadamente.

Como en aquella época las recetas se transmitían de boca en boca y muchas de las cocineras agregaban sus toques personales, los huevos chimbos fueron adquiriendo paulatinamente un sabor dulce, aun cuando su ingrediente principal son las yemas de huevos. Se cuenta que de ahí  viene el nombre que reciben: como no se concebía que los huevos se convirtieran en dulces se empleaba el término chimbo al referirse a ellos, queriendo indicar que eran falsos.

Con una larga trayectoria recorrida, el secreto de los huevos chimbos tal y como los conocemos es batir bien los huevos, de forma tal que queden esponjosos para poder absorber el melado de almíbar y vainilla con ron o brandy.

Preparación: Se baten por media hora las yemas con la clara hasta que quede cremoso y de un tono amarillo pálido; verter en un molde antiadherente. La mezcla no debe superar 1/3 de la pared, porque aumentará de volumen al cocinarse. Se mete a hornear a baño de María por 30 minutos a fuego medio o hasta que pase “la prueba del cuchillo o de la ramita de escoba”. Se deja enfriar por completo y luego desmoldamos en una bandeja. Importante: Antes de los 30 minutos no abrir la puerta del horno o los huevos chimbos se les va a bajar.

En una olla armamos el almíbar espeso o de pelo, poniendo el agua y el azúcar y revolviendo hasta que tome esa consistencia. Se retira del fuego y le agregamos la copita de pisco y la vainilla. Se coloca en una fuente y cortamos en trocitos la mezcla horneada, verter encima el almíbar aromatizado y espolvorear almendras. Si lo quiere más impregnado, se dejan reposar los huevos con el almíbar y los va “bañando” de vez en cuando.

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