Lar Padre Joaquim Ferreira cierra año sin casos de Covid-19

La institución luso-venezolana promovió una jornada navideña para los abuelos

0
279

Cuando se habla de las grandes obras de la comunidad portuguesa en Venezuela, el Lar Padre Joaquim Ferreira es sin duda una de las más importantes.El ancianato, ubicado en el sector Los Anaucos del estado Miranda, se ha convertido en un refugio no sólo para quienes deciden pagar para ofrecer una buena calidad de vida a sus padres y abuelos, sino también para personas mayores desprotegidas que no cuentan con un lugar donde vivir.

En los últimos días los “abuelitos” celebraron la temporada decembrina con un Nacimiento Viviente y un compartir, impulsado por la Junta Directiva de la institución; jornada que viene a dar un punto de alegría a quienes desde hace meses reciben visitas limitadas debido a la situación de pandemia que se vive en la actualidad en todo el mundo.

“Gracias a Dios que hasta la fecha no hemos tenido ni un caso de Covid-19 en nuestro Lar. Desde el inicio de la pandemia hemos aplicado un plan de contingencia para proteger a los abuelos, con visitas programas y de máximo 2 personas, realizadas en los espacios al aire libre y manteniendo el distanciamiento social. Igualmente, implementamos medidas para garantizar que el personal que trabaja en el lugar no ponga en riesgo a quienes viven en el ancianato” explicó Oswaldo Freitas, quien preside a la institución inaugurada en el año 2004.

Con una capacidad máxima de 100 abuelos, actualmente en la institución residen 59 ancianos que cuentan con todos los cuidados, alimentación y evaluación médica necesaria. En una Venezuela con hiperinflación, mantener unas instalaciones de tal envergadura se hace cuesta arriba. “Esperamos que para el próximo año el Gobierno de Portugal nos asignen nuevamente recursos, ya que con la devaluación, dolarización e inflación es casi imposible mantener el Lar. Es gracias a estad ayuda que nos vamos bandeando y que conseguimos seguir adelante. Hoy en día los gastos son de aproximadamente entre 4.000 y 5.000 dólares por mes, lo que nos lleva a un presupuesto anual de aproximadamente de 50.000 a 60.000 dólares por año. Esto sin gastos extraordinarios que se puedan presentar. Si no tuviéramos la ayuda del Estado portugués, no se cómo seguiríamos adelante. Sería prácticamente imposible” explicó Freitas.

Tradicionalmente, más de 30 empresas realizaban aportes económicos y de insumos todos los meses. Sin embargo, la situación económica a reducido estas ayudas a unas pocas. “Muchas empresas ya no dan dinero, sino alimentos. Igualmente, contamos con el apoyo de la Junta Directiva y el Comité de Damas del Centro Portugués de Caracas, el Grupo Nietas del Lar y la Sociedad de Beneficencia de Damas Portuguesas, quienes nos ayudan en todo lo que pueden y organizan jornadas para los abuelos. Antiguamente la Academia del Bacalao de Caracas nos brindaba alguna ayuda, pero ahora ni siquiera promueven sus tradicionales cenas pro fondos” explicó el dirigente asociativo.

Freitas dejó un mensaje de esperanza y llama a la comunidad a apoyar la institución: “Desde la directiva del Lar les deseamos a todos una Feliz Navidad, que compartan con su familia y se cuiden mucho ante los tiempos que vivimos. Igualmente, hacemos un llamado al Gobierno de Portugal y a todos los ciudadanos portugueses y luso-venezolanos para que no se olviden de nosotros y nos sigan apoyando, pues los abuelos necesitan de nosotros”.

Artículo anteriorClubes unen a la comunidad en Navidad
Artículo siguienteMás de 5.500 alumnos aprenden lengua y cultura portuguesa en Venezuela
Editor - Jefe de Redacción / Periodista sferreira@correiodevenezuela.com Egresado de la Universidad Católica Andrés Bello como Licenciado en Comunicación Social, mención periodismo, con mención honorífica Cum Laude. Inició su formación profesional como redactor de las publicaciones digitales “Factum” y “Business & Management”, además de ser colaborador para la revista “Bowling al día” y el diario El Nacional. Forma parte del equipo del CORREIO da Venezuela desde el año 2009, desempeñándose como periodista, editor, jefe de redacción y coordinador general. El trabajo en nuestro medio lo ha alternado con cursos en Community Management, lo que le ha permitido llevar las cuentas de diferentes empresas. En el año 2012 debutó como diseñador de joyas con su marca Pistacho's Accesorios y un año más tarde creó la Fundación Manos de Esperanza, en pro de la lucha contra el cáncer infantil en Venezuela. En 2013 fungió como director de Comunicaciones del Premio Torbellino Flamenco. Actualmente, además de ser el Editor de nuestro medio y corresponsal del Diário de Notícias da Madeira, también funge como el encargado de las Comunicaciones Culturales de la Asociación Civil Centro Portugués.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here