‘Lesados’ se quedaron a la espera de respuestas

Han pasado seis años desde que un grupo aproximado de 600 ciudadanos portugueses residentes en Venezuela perdieran los ahorros de toda una vida, luego de la medida de resolución aplicada por el Banco de Portugal al antiguo Banco Espírito Santo (BES). En total, en las inversiones y productos adquiridos por residentes en tierras venezolanas, son más de 98 millones de euros los que desaparecieron de la noche a la mañana. A estos se suman otros 70 millones de 150 cuentas de clientes en Suráfrica, quienes se unieron en la lucha por enfrentar la misma situación.

Sara Freitas, presidente de la Asociación Lesados Emigrantes de Venezuela (ALEV), explica que las asociaciones han realizado un trabajo de hormiguita, tanto en Venezuela como en África del Sur. Sin embargo, a pesar de los grandes esfuerzos y acciones durante todo el año 2020, no obtuvieron ningún tipo de respuesta o garantía del Gobierno de Portugal, quien habían prometido el proceso de creación de un Fondo de Recuperación de Créditos.

Freitas mostró su preocupación e indignación ante la ausencia de repuestas y soluciones, exigiendo al Gobierno que se pronuncie y de garantías de Estado que puedan crear confianza y tranquilidad a todos aquellos que viven en la angustia de no tener un futuro asegurado. El grupo de ‘lesados’ al que representa se encuentra planificando diferentes acciones de calle y legales, a fin de aumentar la presión y acelerar una respuesta por parte de las autoridades competentes durante el año 2021.