Monseñor Ricardo Barreto, el primer y único obispo venezolano de origen portugués

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Marcos Ramos Jardim

El Papa Francisco designó al padre Ricardo Barreto como Obispo Auxiliar de Caracas un 17 de septiembre de 2019, mientras iniciaba como Rector del Seminario Santa Rosa de Lima de la Arquidiócesis de Caracas, una decisión que tomo de sorpresa al sacerdote luso descendiente, ya que no es común que un extranjero en Venezuela, sea designado en asumir dicha responsabilidad, debido a que no existe un concordato entre el ejecutivo venezolano y la Santa Sede, ya que establece que los obispos deben ser nacidos en el país, siendo la primera vez que un sacerdote de origen portugués en el país y nacido en el extranjero, logra tener el rango de Obispo, junto con Monseñor Carlos Rivas y Lisandro Márquez acompaña al Cardenal Baltazar Porras en acompañar el clero y en el pastoreo de la Arquidiócesis de Caracas, tiene como lema episcopal “Tu Sígueme” tomado por el capitulo 21 del Evangelio de San Juan.

Ricardo Aldo Barreto Cairo nació en la Ciudad de Panamá, el 7 de julio de 1968, por cuestiones laborales que ejercía sus padres en el momento entonces, a los 5 años emigra junto a sus padres y hermana a Venezuela, hijo del comerciante portugués José Ernesto Barreto de Freitas, originario del pueblo de Camacha, concelho de Camacha, en la Región Insular de Madeira, de mamá argentina de ascendencia italiana, durante su infancia vivió durante corto tiempo en la ciudad de Rosario, Argentina, donde jugó en las divisiones inferiores del equipo de futbol Newell’s Old Boys, estudió primaria y secundaria en el Instituto Parroquial Santa Rosalía en el centro de Caracas, donde se gradúa de Bachiller en Ciencias, al concluir la etapa del bachillerato obtiene la nacionalidad venezolana en el año 1987, posteriormente estudio durante 5 semestres la carrera de comunicación social en la Universidad Central de Venezuela, y en breve tiempo trabajo para la revista Zeta, dicha formación lo interrumpió cuando a los 21 años, el 17 de septiembre de 1989 ingresa al Seminario San Pedro Apóstol de la Diócesis de la Guaira, donde realizó su formación en Filosofía y Teología en la Arquidiócesis de Caracas.

Fue ordenado diacono el 01 de febrero de 1998 y posteriormente el 15 de agosto de 2001 es ordenado sacerdote, ambas por imposición del Monseñor Francisco de Guruceaga, Obispo de la Diócesis de La Guaira, su trayectoria como sacerdote diocesano inició como formador del Seminario Mayor San Pedro Apóstol de La Guaira (1998-2001), simultáneamente durante un año (2000 – 2001) fue administrador parroquial de la Iglesia Nuestra Señora de la Candelaria en Tarmas, luego es enviado a Roma a estudiar la Licenciatura y posteriormente el Doctorado en Teología especialización en Teología Moral en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz y estuvo al frente de la capellania de la Casa General de las religiosas Oblatas al Divino Amor por tres años (2004 – 2007), en julio de 2007 regresa a Venezuela, vuelve al seminario de La Guaira durante un año, pero con el servicio de director académico, debuta como párroco de la Iglesia Nuestra Señora de Las Mercedes en el pueblo del Junquito, servicio pastoral que duro 4 años (2008 – 2012) y luego regresa a la formación sacerdotal, cuando es designado Rector del Seminario de la Guaira durante un periodo de 7 años (2012-2019), simultáneamente fue miembro de la junta directiva de la Organización de Seminarios de Latinoamérica (OSLAM) durante 3 años (2016 – 2019) .

Ordenación Episcopal de Monseñor Ricardo Barreto

El nombramiento de Monseñor Ricardo Barreto como Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Caracas se dió a conocer el 17 de septiembre de 2019 por el Papa Francisco, por lo tanto su ordenación episcopal se realizo el 23 de noviembre de ese mismo año en el Templo San Juan Bosco de Altamira, por el Cardenal Baltazar Porras, teniendo como padrinos co-consagrantes al Obispo de la Diócesis de la Guaira, Monseñor Raúl Biord Castillo SDB y al Obispo de la Diócesis de Margarita, Monseñor Fernando Castro.

Para Monseñor Barreto fue muy especial que su ordenación episcopal haya sido realizado en una parroquia salesiana, el recuerda el día que decidió ser sacerdote fue un 24 de mayo, día de María Auxiliadora, el sacerdote que lo estaba acompañando ese día justamente es el actual Obispo de Margarita Fernando Castro, quien fue su director espiritual, le ofreció su vocación a la advocación mariana de San Juan Bosco, tomando en cuenta que el padre Barreto fue bautizado en la Basílica San Juan Bosco de Panamá, el 21 de agosto de 1968.

Desde el año 2019 hasta la actualidad es el Rector del Seminario Arquidiocesano Santa Rosa de Lima en el Hatillo, junto al también luso descendiente el padre José Dionisio Gomes quien lo nombró como vicerrector de la misma, y también cumple las misiones de acompañar a los arciprestazgos de Chacao, Baruta y las Mercedes, encargado de las ceremonias y celebraciones eclesiásticas de la zona este de Caracas, y es presidente de la Organización de Seminarios de Venezuela (OSVEN), decidió optar la vida diocesana porque en la parroquia donde asistía es de padres diocesanos, fue monaguillo de la Iglesia Santa Rosalía, cuando estaba de párroco el Monseñor Pedro José Porras, cuyo testimonio de vida lo acerco mas al ambiente de la fe cristiana, en la misma parroquia recibió el sacramento de la confirmación, en manos del Cardenal José Ali Lebrun.

¿Cómo nace la inquietud de ser sacerdote, en que momento Dios lo llamo para el servicio religioso y como lo ha podido complementarlo con la comunicación social?

“De pequeño viví en Caracas en el centro, asistía a la Parroquia Santa Rosalía, donde estudie en el colegio parroquial y comencé ser monaguillo del padre Porras con el fui agarrando gusto por las actividades de la iglesia, llego el periodo de la adolescencia me aparte de la iglesia, entre el fútbol y la música, entre en la universidad a estudiar comunicación social, en plena casa de estudios vuelvo a descubrir la vida de la iglesia, conocí al padre Fernando Castro y comencé a establecer conversaciones de dirección espiritual, Dios me llamo algo mas allá del periodismo, tuve discernimiento, en ese momento tenia mi novia y estaba comenzando a trabajar en el nuevo país y con la revista zeta, tenia ese debate en seguir la carrera, ya que al nivel académico me iba muy bien, estaba en el quinto semestre, no obstante al final me di cuenta Dios me estaba pidiendo algo mas, siempre quise estudiar periodismo, porque lo veía como un medio para ayudar y servir a la gente, sentí que el Señor me llamaba para algo mas radical, con mas sacrificio y entrega, siempre tuve inclinarlo por las materias humanitarias, geografía, historia, al castellano, la psicología, veía el periodismo como carrera relacionado al publico y cercanía con la gente, es darle voz al que no tiene voz, el tema de la denuncia, tantos elementos, me plantearon la posibilidad de culminar la carrera y dedicarme a la profesión de la iglesia, no obstante me encanto el tema de la formación sacerdotal, de allí me di cuenta que la educación era mi llamado” .

¿Cómo han influido sus orígenes portugueses en el plano social, laboral y espiritual?

“Me ha influido bastante y lo viví muy intensamente, ya que por un buen tiempo compartí con mis abuelos portugueses, mi abuela fue una mujer de fe muy grande, una devoción por la Nuestra Señora de Fátima increíble, y con ella todos los días a las seis de la tarde se rezaba el rosario en portugués, ella se lo transmitió a mis padres, todos los domingos siempre asistíamos a la misa familiar, si queríamos ir a la playa, primero a misa y luego a la playa, en mi casa era cultura católica y practicante, se procuraba vivir de personas honradas, de trabajo, no aprovechamos de los demás, así es como se vive, no siendo abusadores, ni robando, ni siendo injusto, la vida portuguesa y espiritual se vivía en mi casa como la canción de Amalia Rodrigues, ese amor por el trabajo lo vi en mis padres, uno lo aprende no porque te lo enseñe, sino porque los ve”.

¿Cómo ve la participación de la comunidad portuguesas en las actividades eclesiásticas de nuestro país?

“Estamos conscientes que el caso nuestro aquí en Venezuela, sobre todo en Caracas, la presencia de nuestra comunidad es relevante e importante, cualquier ámbito que uno esta, escucha los apellidos este es portugués, pasa también en la vida de la iglesia, esa misma gente que vino al país a buscar futuro y nuevos horizontes, trajo esa cultura del trabajo, venia con una fe que había recibido allá, vivir dentro de la iglesia venezolana, aportándole y experimentando la fe, las parroquias en nuestra arquidiócesis de Caracas y mi orígenes en La Guaira, existe una presencia portuguesa importante, catequistas, jóvenes, efectivamente los lusitanos han dado un aporte importante a la iglesia venezolana, compartiendo su propia experiencia de fe que trajeron de allá, al igual que el país al final somos una especie de un mestizaje, sincretismo cultural, en la vida de iglesia de nuestra vida de fe, tiene mucho de este mestizaje”.

¿Cómo ve la devoción por Nuestra Señora de Fátima por parte de la feligresía venezolana?

“Entre esa riqueza de fe, de devoción que trajeron los portugueses y pusieron al servicio de la vida de la iglesia en Venezuela, el amor y la devoción por Nuestra Señora de Fátima, inclusive donde no hay una presencia relevante de portugueses, haya una fuerte devoción, se trajo al país y echo raíces Y se ha difundido, la gente lo quiere con el mismo cariño que le tiene a la Virgen de Coromoto, Del Valle o la Divina Pastora, la gente entiende que es la misma Madre de Dios, Fátima despierta una devoción muy especial, ligado a momentos difíciles de la historia, como por ejemplo el final de la Primera Guerra Mundial, el inicio del comunismo en Rusia y los secretos de sus mensajes, hay una devoción muy arraigada”.

¿Cómo se siente tener la bendición y el compromiso de ser Obispo Auxiliar de Caracas y de estar al frente del Seminario Arquidiocesano Santa Rosa de Lima?

“Una gran responsabilidad y compromiso, el de ser Obispo, lo que significa el episcopado ser sucesor de los apóstoles, uno se considera lo importante, es final no viene de ti, ni proviene de ti, sino un Don de Dios, el Señor así lo quiso, si eso lo añadimos la labor de seguir formando sacerdotes, me he dedicado,  buena parte ha sido en el seminario, mas los 6 años de mi formación en Roma, es un servicio importante en la iglesia, el futuro del clero de una iglesia es una responsabilidad muy grande, es una vocación especifica que es formar futuros sacerdotes, no es fácil es muy complejo.

Es una tarea sacrificada, estar pendiente de los muchachos durante los 7 días de la semana y a los 24 horas, como Obispo Auxiliar, una de las funciones es celebrar el sacramento de la confirmación, anteriormente cuando era el único auxiliar en Caracas, me toco celebrar desde el Barrio Maca en Petare, hasta oficiar misa en la zona de Macarao, ahora se reduce a tres arciprestazgos de la zona este de Caracas que son Chacao, Baruta y Las Mercedes”.

¿Cómo fue la reacción de sus familiares y amistades la decisión de ser sacerdote? Tomando en cuenta que ya estaba estable en el plano académico, laboral y sentimental

“En mi casa generó un poco de confusión, ya estaba encaminado en el periodismo y tenia mi novia, no se esperaba ese giro de 180 grados, mis padres desde pequeño nos criaron con un gran sentido a la libertad, las decisiones que tomas eres responsable de ellas, me lo inculcaron desde mi infancia, tu decides y te haces responsable, en ningún momento existió oposición, por parte de mi mamá hubo mucha ilusión y no hubo complicaciones y siempre me dieron el apoyo, el momento complicado fue con mi novia, ya que nuestra relación no culminaba por problemas de como pareja, sino por mi decisión de entrar al seminario, dure 2 años y medio con ella, en ese momento nos afecto a ambos y también cayó de sorpresa con los compañeros de la universidad”.

¿Con cuál es su advocación mariana y santoral se siente usted mas identificado?

“Yo tengo unas devociones muy particulares marianas, tengo tres: La Virgen de Guadalupe por la conexión de la devoción con Juan Diego, Fátima desde bien pequeño con la abuela, de hecho guardo una foto que me dejo mi abuela en blanco y negro que la conservo, ya lleva 45 años conmigo, además de la conexión con la comunidad portuguesa y Nuestra Señor Chiquinquirá, un caso curioso en mi imaginario personal directa con la navidad, la época mas bonita y maravillosa del año, para mi en mi psicología se activa en modo navideño a partir del 18 de diciembre la gaita. En los santorales tengo una fuerte devoción a San Ignacio de Loyola, mi primera experiencia de colegio fueron los jesuitas en Panamá, y en mi corto periodo en Roma, le tengo particular devoción con José Gregorio Hernández me ha tocado con el Cardenal Baltazar Porras en el proceso final de la beatificación, y por ultimo a San José Gabriel Brochero, de esos hombres que trabajo en Córdoba y evangelizaba en los campos y en el medio rural, impulso el trabajo social, carreteras y comunicación entre lo rural y lo urbano, le tengo mucha admiración y es patrono del clero argentino”.

¿Cuál es el significado de su escudo episcopal como Obispo Auxiliar de Caracas?

“Tu sígueme, que es mi lema episcopal esta tomado por final del evangelio de San Juan, cuando el Señor le pidió a San Pedro le confiese su amor y fidelidad por el, como contrapartida de las tres veces que lo negó, San Pedro le dice a Dios delante de San Juan, si yo quiero que el siga acá después que yo me vaya a ti que, tu sígueme, como lema episcopal es recordarme a mi mismo y todos que es una vida es un discipulado en seguir a Dios, sea Papa, obispo, laico, esposo o profesional, todos lo que tenemos en común es vivir nuestra vida como discípulo del señor, el es nuestro modelo, el escudo tiene cuando le hace un obispo le tenga su propia heráldica, en el caso del escudo la base tiene el lema tu sígueme, los cuarteles del escudo, en el primer cuartel superior a la izquierda, una jarra la palangana junto con la toalla que recuerda el lavatorio de los pies, el tema del servicio como uno de los elementos fundamentales que representa mi episcopado, el lado derecho la estrella es el verso de María es la estrella en el momento de la tormenta en la oscuridad, tiene el fondo azul, propio heráldica oscuro, cuando entramos en una situación de oscuridad en la vida, que María sea la estrella que nos guié y supera las dificultades, en el inferior central tenemos el cerro Ávila, mi particular admiración, es un modo grafico de simbolizar la ciudad de Caracas, sobre el Parque Nacional El Ávila esta el libro de la sagrada escritura, y el anagrama que tiene el significado del principio y fin que viene siendo el alfa y la omega, de predicar el evangelio desde Caracas, ese sombrero de sinople es un antiguo símbolo que indica el escudo es episcopal, dentro del código de la heráldica, las bordas con los colores, al ser tres ordenes mi rango es obispo”.

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