Radioterapia: segunda opción terapéutica tras la cirugía

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), estima que los casos nuevos de cáncer aumentarán en el mundo bruscamente

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La radioterapia es un método de tratamiento de lesiones malignas en el que se utilizan principalmente radiaciones ionizantes. El método exige una infraestructura tecnológica compleja, personal especializado y la aplicación de procedimientos y protocolos orientados a garantizar no solamente la eficacia del tratamiento antitumoral, sino también la adecuada protección de los tejidos y órganos adyacentes contra los efectos nocivos de la radiación.

Posiblemente la primera curación documentada de un caso de cáncer por medio de rayos X (una de las tecnologías implementadas para la cura de la enfermedad) fue el de una mujer con una lesión cutánea nasal, que fue tratada en Suecia en el año 1899.

Más tarde surgieron otras técnicas que disminuyeron el alto número de pacientes con la enfermedad.

Durante los noventa años que siguieron al descubrimiento de los rayos X se observó un gran desarrollo en diversos aspectos relacionados con la radioterapia, como la radiobiología, la dosimetría, la búsqueda de materiales radiactivos adecuados para la braquiterapia y la aparición y el desarrollo, para uso médico, de los aceleradores lineales de partículas.

Como consecuencia, la radioterapia ganó rápidamente aceptación a escala mundial y actualmente se la reconoce como una de las técnicas indispensables para la atención médica de los pacientes con cáncer.

En los países desarrollados, el cáncer es la segunda causa más frecuente de muerte y según las pruebas epidemiológicas, la tendencia es similar en los países en desarrollo. Aproximadamente 60% de los nuevos casos de cáncer se producirán en los países de menor desarrollo en los próximos años.

Sin embargo, al menos una tercera parte de los casos nuevos de cáncer se puede prevenir mediante el control del consumo del tabaco y el alcohol, la adopción de una alimentación equilibrada y la vacunación contra la hepatitis B, entre otras medidas.

Método innovador

La radioterapia con planificación en 4D tiene como principal ventaja que incluye el movimiento de las estructuras tumorales. Es óptima para tratar tumores que se localizan en los pulmones y la próstata, entre otros órganos que pueden desplazarse durante la irradiación.

“También es recomendable para pacientes con edad avanzada que no pueden tolerar procedimientos que requieren anestesia, o para aquellos que tienen una capacidad respiratoria limitada y corren riesgos mayores con una cirugía convencional”, aseguró Jesús Dávila, Físico-Médico. El especialista recomienda realizar una buena planificación de la dosis a aplicar, vital para prevenir los posibles efectos tempranos y tardíos que se puedan producir en los órganos luego de la aplicación del tratamiento

Habitualmente, en la radioterapia planificada en 4D se administra en pocas sesiones, entre tres y cuatro, de mayor intensidad, frente a la radioterapia clásica, que se administra en 35 ó 38 sesiones. En cuanto a las dosis que se irradian equivalen a 55 sesiones.

Es decir, que a diferencia de la radiocirugía tradicional, que tiene una duración de siete semanas y requiere de unas 35 sesiones de radioterapia, el método con planificación en 4D generalmente permite que el paciente culmine el tratamiento luego de cuatro o cinco  aplicaciones de altas dosis.

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