“Si San Juan lo tiene, San Juan te lo da”

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Sergio Ferreira

Cada 24 de junio se celebra una de las fiestas más grandes del catolicismo: el día de San Juan; una tradición que con el pasar de los años ha tomado fuerza y distintos rumbos.

Creyentes y fiesteros salen a las calles para congregarse en las distintas fiestas, que van desde celebraciones religiosas hasta agasajos que terminan al salir el sol. Y es que la noche de San Juan, se ha convertido en una tradición para compartir con amigos y familiares no sólo en Venezuela, donde retumban los tambores de la costa, sino también en España y Portugal, donde cada sociedad le ha puesto su toque para hacer propia la tradición.

 

El origen

Cuentan, que la celebración de la noche de San Juan nació hace cientos de años con la llegada del solsticio de verano en el hemisferio norte, con la realización de un ritual en el que se encendía una hoguera, para darle más fuerza al sol, pues se creía que a partir de esos días el Astro rey se debilitaba. Además de esto, nuestros antepasados fundamentándose en el poder simbólico del fuego, encendían estas fogatas para purificar el ambiente y quienes lo habitaban.

No obstante, la iglesia católica ha mantenido que la simbología de las hogueras se debe a la representación de la fogata que encendió Isabel, la madre de Juan, la noche de su nacimiento para avisarle a la Virgen María que el niño ya había llegado al mundo.

En principio, los creyentes realizan hogueras en las calles y plazas de los pueblos en compañía de familiares y amigos, allí quemaban las cosas malas y también muchos las cruzaban para purificarse, mientras que hasta el sol de hoy, cientos de parejas de enamorados las cruzan tomados de la mano como una forma de manifestar la perdurabilidad de su compromiso en el tiempo.

Hoy en día, España y Portugal son las naciones europeas que más honores rinden a este santo católico, que es el único que celebra su fiesta el mismo día de su nacimiento. Las Fogueiras de São João se han convertido en una de las tradiciones más importantes de Europa, siendo visitadas cada año por miles de residentes y turistas que quieren disfrutar de una noche de fuego y misterio.

 

Tradición mixta

En Venezuela se siente el calor de las hogueras la noche de San Juan, tradición que se practica desde hace muchos años en la costa del país, pero que se ha ido alimentando de las colonias que hacen vida en la patria de Bolívar.

La noche del 23 de junio se disfruta del sonido de los tambores, los cuales preceden a las festividades del día siguiente en honor al santo, en el que se celebra una misa solemne en la que deben repicar nuevamente los tambores.

Los devotos agradecerán al santo agitando pañuelos de colores, cantando versos improvisados al son de los tambores y bailando en una coreografía en la que el hombre corteja a la mujer.

En Porto, se celebrará la noche que todos los enamorados esperan en el año, las calles se llenan de alegría, danzas, comida y fogatas que hacen de este espectáculo un memorable evento cultural y artístico que a muchos ha de encantar y que poco a poco se ha ido importando a Venezuela. Y es que San Juan es el patrono de los enamorados, por lo que desde la caída del sol del día 23 de junio en las calles se empiezan a asar sardinas y bolos do caco para dar la bienvenida a los creyentes que disfrutarán hasta el amanecer de cohetes, música, las hogueras y los bailes.

En ambas culturas la tradición dice que las personas saltarán sobre la hoguera como tratando de mantener el fuego eterno, esa que representa el amor, la amistad y la prosperidad, todo lo bueno y que solo se verá caduco con el paso del amanecer, cuando se acabe la fiesta.

En algunos países del Sur, algunos devotos arriesgados, se preparan durante el día para transitar descalzos la noche del 23 de junio sobre caminos de brasas de dos metros de largo por un metro de ancho. Se dice que quien logre llegar al otro lado sin ningún tipo de quemaduras será absuelto por sus pecados.

 

Las marchas

Desde los años 30, una de las tradiciones que más fuerza ha tomado en Europa, especialmente en Portugal son las marchas de San Juan.

Las marchas son bailes representativos de cada barrio o calle, en las que algunos grupos de vecinos se organizan para sacar su marcha. Existe una inmensa diversidad de marchas, la tradición ha crecido tanto que se realiza un desfile, a la que todos los barrios que quieren mantener vivas las tradiciones acuden para demostrar sus habilidades y rendirle honores al Santo.

 

Entre ritos y creencias

Muchos son los misterios que giran en torno a esta festividad, en la que desde distintos rincones de Venezuela se escucha cantar “Si San Juan lo tiene, San Juan te lo da”, no obstante, más allá de los tambores y las fogatas, otros prefieren practicar algunos rituales con los que llaman a la suerte, el amor o tratan de olvidar los errores del pasado.

En las fiestas portuguesas no podrán faltar los manjericos, muy utilizados por los enamorados, que le ofrecen a las personas que quieren, bien sea novios o amigos, en un porrón lleno de albahaca con un poema dedicado a San Juan y flores de papel, su amor.

Algunos tradicionales poemas rezan frases como, “Na noite de São João

Vou fazer uma fogueira

Com folhas de verde louro

Com rosmaninho que cheira.

Hei-de deixar ao relento

Uma folha de figueira

Se São João a orvalhar

Hei-de encontrar quem me queira”.

Hoy en día estos implementos ya se compran hechos en cualquier esquina en Portugal, aunque aun existen personas que se animan a escribir sus propios poemas.

En cuanto a las creencias, una de las que más fuerza toma es que quien se bañe en el rocío que cae esa noche quedará protegido durante todo el año, por lo que no es de extrañarse, que más de una persona disfrute de la llovizna mientras el resto de los asistentes corren a refugiarse.

Otros creen que, en el exacto momento en que el sol ilumina el amanecer del día 24, las aguas de fuentes y arroyos están dotadas de poderes especiales para curar y brindar protección a la gente, por lo que esperan el primer rayo de sol para bañarse en estos lugares. Mientras que quienes se encuentran en la costa, tienen la tradición de meterse desnudos y de espaldas al mar, mirando la luna, con la promesa de que esto les permitirá obrar ciertos prodigios.

En Europa son muchos quienes utilizan guitarras esa noche, pues dice la tradición que q

quien se coloca debajo de una higuera con una guitarra en sus manos puede aprender a tocarla de forma inmediata.

San Antonio es el santo casamentero, pero en su función de cupido, los ritos aseguran que los solteros que al comenzar el 24, es decir justo a las 12 de la noche, se asomen por la ventana de su casa verán pasar al amor de su vida, mientras que quien madrugue el 24 no pasará sueño el resto del año.

Son muchas las tradiciones que se tienen acerca de este día y la muertes, y es que algunos creen que si una mujer se mira desnuda y de espaldas en un espejo con la luz de una vela, a media noche, entre el 23 y el 24, podrá ver el momento de su muerte, mientras que si usted llena una olla de agua y trata de mira su reflejo en ella estará a salvo, pues quien no pueda verse morirá ese año.

Pero si usted lo que quiere es olvidar a alguien o algo malo que le ha pasado debe aprovechar que esa noche estarán las hogueras encendidas, pues San Juan lo ayudará a lograr el bienestar que necesita durante todo el año, si se quema un papel donde este escrito aquello que se quiera olvidar.

Se en el norte, en el sur, en Caracas o en Porto, San Juan sin duda alguna será celebrado por todo lo alto en su día. Recuerde que “Si San Juan lo tiene, San Juan se lo dará”.

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