Tony Carlos Gomes: “Llegué al fútbol por mi pasión”

Desde hace tres años, dirige en las divisiones inferiores de Estudiantes de Caracas.

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Tony Carlos Gomes es una cara conocida en el fútbol menor en Venezuela. En 16 años de trayectoria como entrenador, ha formado niños en el Centro Portugués, Talentos Franco Rizzi y actualmente labora con las categorías infantil A y B de la Liga Colegial. Además de eso, es coordinador nacional de las Olimpíadas Especiales en Futsal.

Nació en Caracas el 1 de julio de 1980. Se crío en la urbanización Los Dos Caminos. Estudió la primaria en la Escuela Santa Gema de Los Palos Grandes y la segundaria en el Colegio Los Próceres de Los Chorros. Aunado a eso, se graduó como licenciado en Administración en la Universidad Santa María.

Con 18 años, comenzó su carrera como entrenador, como monitor específicamente, en el Centro Portugués. Ahí permaneció durante ocho años. “Llegué al fútbol por mi pasión. Estar en el CP fue una buena experiencia y aprendí mucho porque era apenas un muchacho que estaba como monitor. Fueron mis inicios, tuve profesores que me enseñaron muchas cosas. Ahí fue solo fútbol sala”, dijo.

Estando en el conocido club lusitano, pasó a trabajar en la empresa Futsal Goal, ubicada en la urbanización Macaracuay de Caracas y que en sus espacios tiene canchas de fútbol – sala de grama artificial, disponibles para ser alquiladas. “Un amigo me llevó para allá como jefe de operaciones. Empiezo con un cargo en la gerencia pero siempre tenía esa piquiña de dirigir, de estar en el campo. En esas instalaciones, trabajaba la escuela de Franco Rizzi y empecé con él”, comentó.

En dichas instalaciones, entrenaban Talentos Franco Rizzi, tuvo la oportunidad de entrenar ahí y permaneció cuatro años. “Fue una experiencia espectacular. Pude dirigir en el Camp Nou. Ellos son una peña del Barcelona”, señaló.

De ahí, pasó a formar parte de la estructura de inferiores de Estudiantes de Caracas. “Arribé a un proyecto ambicioso a través de un papá que tiene a su hijo aquí, quien me contó sobre el proyecto y que querían sacar un equipo en segunda división. Estaban buscando entrenadores para la escuela, hablé con el profesor Rafael González, quien es su director, me hicieron la entrevista y quedé. Inicié con un plan vacacional con la gente del Real Madrid. Ese fue mi período de prueba y quedé, ya tengo tres años. Lo disfruto mucho ya que me gusta mucho formar y trabajar con los niños”, explicó.

Estudiantes de Caracas tiene un crecimiento importante para el corto tiempo de existencia que posee. “Me encontré con una buena organización con espacios para poder entrenar, cómodos y aptos. En el balompié nacional, estamos escasos de eso. Eso era lo que adolece Franco Rizzi, no tener una sede propia. Aquí la comodidad de tener una cancha en buen estado, un sitio fijo para entrenar. Esa fue una de las cosas que me acercó más a la institución”, expresó.

No le fue complicado pasar de fútbol sala a fútbol campo. “Jugué fútbol en el Don Bosco hasta los 14 años. Después pasé al fútbol sala. Fui portero de la selección del Centro Portugués por muchos años. Es decir, siempre he estado en ambos y me adapté bien”, apuntó.

Desde 2006, es el coordinador nacional olimpiadas especiales en fútbol – sala. “Por un amigo, Doménico Carnevale, ocupo ese cargo. Me involucré como voluntario en las instalaciones del Polideportivo Santa Paula en El Cafetal. Ha sido una de las mejores experiencias de mi vida. Ver niños con discapacidad intelectual jugar en una cancha, se transforman. Al principio, crees que no pueden desarrollar esa capacidad pero te das cuenta que sí pueden hacerlo. Fui a los Juegos Olímpicos de Shanghái 2007, dónde quedamos terceros. En la Copa América 2007 que se hizo en el país, formé parte del comité organizador y en Paraguay, fui como director técnico. Se trabaja por niveles, los más bajos son el Síndrome de Daun o el autismo y se maneja fútbol 5, fútbol 7 o fútbol 11”, expuso.

Ser maestro fue lo el impulso para ser entrenador. “La expectativa de enseñar lo que he aprendido, de transmitir lo que uno sabe a los niños. Prefiero trabajar con niños que con gente adulta porque los vas formando y los vas corrigiendo, inclusive amoldando. Los adultos creen que se las saben todas”, comentó. Aunque se le hizo difícil en los primeros tiempos: “en el fútbol sí me costó porque al principio es raro. Pero, poco a poco te vas acostumbrando”.

Sus papás son la Isla de Madeira, de Calheta. “He estado allá entre seis y siete veces. La familia de mi esposa también es portuguesa, de la zona de Porto”, reveló. Con la Perla del Atlántico, tiene un lazo especial. “Me gusta para pasear (risas). Uno está acostumbrado a Caracas, al ajetreo de la ciudad. Siempre que tenga la posibilidad de ir, lo haré. Mis abuelos maternos están aún por allá. Entonces, cada vez que existe el chance de viajar, lo hacemos para visitar a la familia”, contó.
Las raíces lusitanas son esenciales para su vida. “En casa, la Virgen de Fátima es fundamental; con la comida, es el bolo preto, el milo y el bacalao; los domingos familiares. La familia de mi señora prefiere el bacalao y la mía, la carne en vinha de alhos”, finalizó.

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Egresado como Bachiller del Colegio Fray Luis de León y TSU en Administración del Instituto Universitario de Tecnología Venezuela. Actualmente cursa el décimo trimestre de Comunicación Social en la Universidad Católica Santa Rosa, siendo coordinador de fútbol del portal informativo “Pantalla Deportiva”. Fue conductor del programa “La Grada” en TNO Radio y formó parte del staff de la web “Huella Deportiva”. Forma parte del equipo de periodistas del CORREIO da Venezuela desde agosto de 2014. Se declara un apasionado por los deportes; gusto que alterna con el cine, el teatro, la música y la lectura, entre otras cosas.

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